Una tía de Candela fue secuestrada hace 2 meses

Investigación. Apuntan a la familia; creen que tenían lazos con narcotraficantes

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Los investigadores argentinos del asesinato de Candela Rodríguez, de 11 años, están convencidos de que la familia de la víctima recibió llamadas amenazantes antes de su secuestro y refuerzan su hipótesis de que se trató de un ajuste de cuentas.

Según publicó el diario argentino Clarín, además, una tía de Candela, María Alejandra Romagnoli, habría sido secuestrada en una zona de la localidad bonaerense José León Suárez, conocida como Villa Korea, apenas dos meses antes de la desaparición de la niña.

El matutino sostiene que quienes secuestraron a la tía son una banda que se dedica a capturar narcos para luego pedir rescates. Operan vestidos de policía y a cara descubierta. Por Romagnoli habrían pedido 30.000 pesos argentinos (6.250 dólares). Estos fueron pagados enseguida y a las 15 horas la mujer ya estaba en libertad.

Clarín informó que este fue "el único de una serie de siete secuestros idénticos -a manos de una banda mixta de civiles y policías que ataca a narcos de la zona- que fue denunciado a la Justicia Federal".

Romagnoli fue esposa del hermano de la madre de Candela, Carola Labrador. Y esta última trabajó en un buffet de su excuñada hasta que la niña desapareció el 22 de agosto.

Además, fuentes del barrio donde vive la familia señalaron a Clarín que un tío de Candela, apodado "Huevo" y pareja de Betiana Labrador, hermana de Carola, también fue secuestrado hace dos meses. "Lo agarraron cuando salió del penal", dijo una de las fuentes de la zona. Por él habrían pedido una recompensa de 20.000 pesos (unos 4.100 dólares).

Investigación. En tanto, los detectives de la Policía bonaerense intentan descubrir un hilo conductor en las comunicaciones telefónicas que la familia realizó antes del secuestro. Creen que habían recibido amenazas sobre lo que sucedería. "Se quiere establecer si hay un patrón que se repite, como podrían ser llamadas desde una cárcel o desde un teléfono celular en particular. Está claro que la situación que determinó la desaparición de la niña viene de tiempo atrás", agregó, de forma anónima, uno de los investigadores.

Estas hipótesis vienen a reforzar las sospechas de que a Candela la secuestraron y asesinaron por una venganza o ajuste de cuentas contra un integrante de su familia. Como se dijo, el foco de los detectives que investigan el hecho está puesto en narcotraficantes, aunque no descartan bandas de piratas del asfalto que pudieron haber tenido vinculación con el padre de la niña asesinada, Alfredo Rodríguez, detenido desde hace un año y medio (fue condenado a tres años).

El fiscal general Federico Nieva Woodgate reiteró en declaraciones radiales: "Hay una hipótesis que involucra desde el principio al entorno de la familia y al entorno colateral".

El jueves pasado, después de solicitar beneficios carcelarios, Rodríguez aportó a la Justicia el nombre de bandas relacionadas con el narcotráfico de la zona de San Martín, en la provincia de Buenos Aires.

"Al principio, el padre negó todo. Pero después dijo que, si esto era un vuelto para él, era porque en San Martín le hicieron fama de ser buche de la Policía Federal y que, por culpa de él, fueron narcos a la cárcel. Pero nada de esto está probado", agregó Nieva Woodgate en Radio Mitre.

"La familia de Candela siempre mostró poca colaboración. Fue muy mezquina con la información que aportó a la Policía. Está claro que hay una historia que viene de antes de que desapareciera la niña", afirmó otro detective del caso.

Recompensa. El gobierno de la provincia de Buenos Aires, liderado por el oficialista Daniel Scioli, ofreció ayer 400.000 pesos (unos 95.000 dólares) de recompensa por datos que ayuden a esclarecer el crimen de la niña Candela Rodríguez.

La suma multiplica por cuatro la cifra que por lo general se ofrece a los informantes en casos similares y su aumento obedece a un pedido expreso de la fiscalía, según fuentes del caso. Desde la Casa Rosada no se han hecho declaraciones.

"El padre no es malo; es un perejil"

Buenos Aires

Mientras la investigación por el asesinato de Candela Rodríguez gira en torno a una venganza contra un integrante de su familia, el abogado del padre de la niña aseguró que su defendido "no tiene idea" de los motivos del ataque.

El abogado Carlos Telleldín representa a Alfredo Rodríguez, padre de Candela, en la causa por robo calificado por la que está detenido. En declaraciones radiales desacreditó ayer las versiones sobre un posible ajuste de cuentas contra el hombre al señalar que "todo lo que dicen es una manga de mentiras total".

Telleldín, procesado en una causa vinculada al atentado contra la AMIA y que se recibió de abogado en la cárcel, dijo que Rodríguez "en este momento es víctima".

Además, aseguró a radio América que "él no sabe, no tiene ni idea" sobre los posibles móviles del homicidio de la niña de once años que tuvo con Nancy Carola Labrador.

Telleldín sostuvo que su cliente "no es un tipo pesado, malo, que tiene deudas. Es un buen tipo, metódico".

"Es un ladrón que no daña a las personas. No usó armas, usó la picardía criolla", agregó sobre el episodio que llevó a Rodríguez a la cárcel. "Hay que separar dos tipos de delincuentes, el que va en banda y usa armas y éste, que es un perejil", acotó el letrado. La Nación/GDA

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