PABLO MELÉNDREZ
El fiscal Diego Pérez concluyó que Arana, Muñoz y Rosselli actuaron "con cabal conciencia" al firmar resoluciones que permitieron consumar las maniobras orquestadas por Bengoa. Así, los jerarcas "estaban prohijando y viabilizando" el fraude.
En el dictamen que Pérez presentó el martes 30 ante la jueza Fanny Canessa, el fiscal sostiene que el exintendente Mariano Arana, la exsecretaria general de la comuna, María Julia Muñoz y el exdirector de Desarrollo Económico, Alberto Rosselli, conocieron y avalaron las maniobras fraudulentas desarrolladas por el exdirector de los casinos municipales, Juan Carlos Bengoa.
Por ese motivo, el representante del Ministerio Público solicitó que los tres exjerarcas sean procesados con prisión imputados por los delitos de fraude, concusión (coimas) y abuso de funciones, por las irregularidades detectadas en el período 2000-2005.
Para el fiscal, Arana, Muñoz y Rosselli "definitivamente, con sus acciones, hicieron posible que dicho engaño prosperara y se concretara materializando el perjuicio que además, a partir del mismo (afectó) las arcas municipales, y en definitiva la administración padeció".
Pérez parte de la base de que el 4 de marzo de 2002 Bengoa remitió una nota a la Secretaría General de la Intendencia de Montevideo donde detalló cuáles serían los ejes de su gestión. Y por eso, según el fiscal, las máximas autoridades municipales no pueden alegar que desconocían lo que ocurría en torno a las salas de juego.
En esa nota, Bengoa informó a las jerarquías municipales su decisión de dejar de comprar slots y pasar a un sistema de arrendamiento, y adelantó su intención de remodelar la sala de juego del Casino Parque Hotel en base a aportes de empresarios privados.
En esas iniciativas, que fueron autorizadas por las jerarquías municipales, se detectaron irregularidades, ya que Bengoa arrendó slots a empresas a las que estaban vinculadas personas de su entorno y en las que trabajaban familiares de dos de sus asesores en la Intendencia de Montevideo.
A su vez, la reforma de la sala del Parque Hotel se financió con el irregular aporte de US$ 250.000 por parte de empresarios. Asimismo, los trabajos de remodelación se hicieron sin los permisos ni los aportes correspondientes.
Todos esos hechos motivaron que en diciembre de 2007, Bengoa, sus asesores Orestes González y José Luis Antúnez, el empresario Felipe Ruiz y un funcionario municipal fueran procesados con prisión por la jueza Canessa.
Ahora, el fiscal Pérez, luego de algo más de dos años de una investigación que se centró en presunta responsabilidad de Arana, Muñoz y Rosselli en los hechos, concluyó que las máximas jerarquías municipales, al igual que Bengoa, también cometieron delito.
A juicio del fiscal, "en forma inequívoca" se logró probar "el nexo causal entre la conducta desplegada por Bengoa y su equipo y los indagados Arana, Muñoz y Rosselli con el engaño del que a la postre fue objeto la administración y del consiguiente daño sin duda también ocasionado a la misma".
conocimiento. En su dictamen de 88 carillas -al que tuvo acceso El País- Pérez señala que el exintendente, la exsecretaria general y el exdirector de Desarrollo Económicos, al aprobar mediante resoluciones administrativas las propuestas de Bengoa, también deben ser responsabilizados.
Así, las máximas jerarquías comunales actuaron "con cabal conocimiento del ilícito proceder que estaban prohijando y en definitiva viabilizando a través de tales acciones".
Y por ese motivo, el fiscal subraya en su pronunciamiento que Arana, Muñoz y Rosselli "fueron parte especialmente relevante para que los mismos en definitiva se concretaran".
Incluso, el representante del Ministerio Público cuestiona que las máximas autoridades municipales no hayan objetado algunas de las iniciativas de Bengoa -como algunas contrataciones directas que fueron observadas por el Tribunal de Cuentas de la República- pero que sin embargo la comuna, mediante resoluciones firmadas por Arana, reiteró.
"Actuaron y tomaron las decisiones que surgen de estas actuaciones sobre los hechos en cuestión, sin requerir que previamente Bengoa y su equipo les informaran mínimamente", cuestiona el fiscal en su extenso dictamen sobre el proceder de las autoridades.
EXCUSA. En sus declaraciones en el juzgado, Arana, Muñoz y Rosselli coincidieron en señalar que desconocían la operativa de Casinos, entre otras cosas, porque tenían plena confianza en la labor de Bengoa al frente de esa dependencia.
Sin embargo, el exdirector, que permaneció en prisión durante 27 meses (fue procesado en diciembre de 2007 y recuperó la libertad en marzo de 2010) sostuvo durante todo el proceso que sus jerarcas estaban al tanto de lo que se hacía y, en muchos casos, acató órdenes que le impartieron.
La contradicción entre Bengoa y sus superiores motivó la realización de dos tandas de careos en busca de aclarar el punto, pero las partes se mantuvieron en sus versiones iniciales, por lo que esas instancias poco aportaron al proceso.
Al respecto, el fiscal sostiene que "la defensa ensayada" por Arana, Muñoz y Rosselli "en cuanto a que actuaron sin conocimiento de causa y confiando en lo que les propuso" Bengoa, es un argumento que "no resulta de recibo".
"No resulta admisible la excusa reiterada y sistemáticamente ensayada por los indagados cuyas conductas al presente se analizan", insiste el fiscal en su pronunciamiento.
Incluso, Pérez afirma que "en modo alguno resulta admisible al presente, considerar como válidos y sustentables los argumentos en los que se han apoyado reiteradamente los jerarcas cuyas acciones se consideran y constituyen el objeto de la indagatoria realizada en estas actuaciones, como forma de evitar ser responsabilizados por dichas acciones".
En relación a este punto, Pérez reitera la relevancia que, a su juicio, tiene la nota que Bengoa remitió el 4 de marzo de 2002 a la Secretaría General de la Intendencia de Montevideo, que en ese momento estaba a cargo de Muñoz.
Por ese motivo, el hecho de que los jerarcas de la época aleguen "en bloque" haber sido "inocentes víctimas", es algo que, para el fiscal, es "francamente inexplicable".
De todos modos, el fiscal reconoce que hay aspectos relacionados a los casinos municipales que Arana y Muñoz podían desconocer -como por ejemplo el cambio que Bengoa introdujo al sistema de evaluación de rendimiento de los slots- eso es algo que Rosselli, al ser superior inmediato, no podía ignorar.
COMPROMISO. Por otro lado, el fiscal señala que, en al menos dos casos, Arana, Muñoz y Rosselli negociaron contratos vinculados a la actividad de los Casinos de la Intendencia sin la participación de Bengoa.
Eso ocurrió con la instalación de dos tragamonedas propiedad del empresario Carlos Mautone que se instalaron mediante un acuerdo de ganancia del 50%, un guarismo muy superior al promedio. Bengoa dijo en el juzgado que Mautone negoció directamente con Arana.
El exdirector de Casinos también señaló que fueron las máximas autoridades municipales quienes acordaron un incremento del 30% del contrato de explotación de la sala del Hotel Oceanía con el empresario Everly Rodríguez.
En ese sentido, el fiscal sostiene en su dictamen, en línea con lo que aseguró Bengoa, que existen pruebas que llevan a concluir que quienes "concretaron las negociaciones correspondientes y las posteriores resoluciones y firmas de contratos" en esos casos fueron Arana, Muñoz y Rosselli.
"Es dable concluir que a estar a lo que surge de las propias resoluciones, procede sostener que efectivamente los contactos con el entonces intendente Arana existieron y que, efectivamente, tal como indicó Bengoa, las resoluciones fueron redactadas y elevadas al acuerdo por parte de la Secretaría General", añade el fiscal.
Por ese motivo, Pérez sostiene que Arana, Muñoz y Rosselli, en relación a esos contratos puntuales, "tomaron parte y estuvieron decididamente comprometidos con las evidentes negociaciones que, tal como habitualmente sucede, precedieron la adopción de tales resoluciones".
"Una mano le mueve las piolas al fiscal"
Eduardo Barreneche
-¿Qué le generó saber que el fiscal penal Diego Pérez pidió su procesamiento por eventuales irregularidades cometidas en la IMM?
-Me generó sorpresa. Es un mamarracho lo que dice ese señor. No tiene pies ni cabeza. Soy una persona honesta. Me puede dar vuelta para ver qué cae. El fiscal ya vio todos mis ingresos. Es absurdo todo lo que dice. Será refutado por mi abogada.
-Entonces, ¿a qué le atribuye ese pedido de procesamiento por parte del fiscal?
-Todo lo que hace el fiscal, alguien tiene que tener atrás. Son los que hoy (por ayer) salieron contentos en las radios y están festejando por ese pedido de procesamiento. Ellos son los que están detrás de este títere (el fiscal Diego Pérez). Algunos de los que se alegraron con esto tienen bastante que ocultar. Que se dedique el señor fiscal a todos los que están contentos, va a ver todo lo que encuentra.
-En unas declaraciones a una radio, usted mencionaba que ya fue investigada.
-Sí. Me revisaron todas las cuentas bancarias. Analizaron mis propiedades y mis declaraciones juradas de bienes desde que ingresé a la administración pública hasta el presente. Toda la gente las conoce. Vivo en una casa de lo más humilde. Esa siempre fue mi casa. Mis bienes son muy escasos. El fiscal también lo sabe.
-El exintendente Mariano Arana decía que las decisiones grandes que involucraban acuerdos con empresas siempre las tomaba el director de área. ¿Era así?
-Acá (en la IMM) no hubo grandes negocios. No es de mi simpatía el director (Bengoa). Él empezó todo este lío. El fiscal se ocupó de todo el presupuesto de Casinos. Reitero, acá no hay negocios grandes. Las máquinas para los casinos se alquilaban y no se compraban. Ese sistema también se aplicó en los Casinos del Estado. Lo mismo ocurre en los cibercafés. Les es más barato alquilar máquinas antes que comprarlas. Lo que hay acá es una mano atrás que le mueve las piolas al señor fiscal. Ya hoy quedó claro quién es. Es el señor que festejó por el pedido de procesamiento. El fiscal debe preguntarle con qué dinero compró las velas para su santo.
-¿A quién se refiere, doctora Muñoz? ¿Se trata de dirigentes políticos?
-Usted es el periodista. No voy a decir más nada o si no me agrego otro problema. No me voy agregar más dificultades. Detrás de todo esto hay una mano política. Esa mano política es tan torpe que hoy salió a festejar.
-¿Cree que podrá demostrar su inocencia?
-Obviamente. Cualquiera puede defenderse de esas imputaciones. Hasta un niño de escuela puede hacerlo.