El próximo miércoles estará listo el proyecto de decreto que reglamentará el funcionamiento de las empresas de seguridad que operarán en el fútbol y en el básquetbol, afirmaron a El País fuentes de la Comisión de Seguridad del Ministerio del Interior.
Las fuentes explicaron que este decreto reunirá los cometidos de los coordinadores de seguridad de los clubes y de las empresas privadas, ya que el Ministerio del Interior pretende que los policías dejen de brindar seguridad en los espectáculos deportivos a corto plazo.
El sábado 13, en una conferencia sobre seguridad que brindó en el comité de base del barrio Jacinto Vera, el subsecretario de dicha cartera, Jorge Vázquez dijo: "Queremos sacar a la Policía de los estadios y que la seguridad sea privada. La primera línea de contención esté integrada por los referentes de cada cuadro. Que la Policía intervenga cuando se pasa esa primera línea".
Según Vázquez, la violencia en el fútbol llegó a límites inauditos. "No puede ser que tengamos que enviar 900 policías y un helicóptero a una cancha de fútbol. Se está mandando policías hasta al fútbol infantil", dijo. En los dos últimos meses, se suspendieron partidos del fútbol juvenil porque no había policías para cubrir el Servicio 222 en esas canchas. Es que los árbitros decidieron dejar de arbitrar esos partidos si no hay presencia policial.
Vázquez señaló que el Ministerio del Interior trabaja en la creación de la figura del "fiscal deportivo" a semejanza de lo que existe en Europa. "El fiscal deportivo no dependerá de los clubes y va a estar en todos los partidos", expresó Vázquez.
Dijo que, en coordinación con los referentes de los clubes en competencia y los árbitros, este fiscal podrá suspender los partidos de fútbol si hay enfrentamientos o las hinchas comienzan con cánticos que incitan a la violencia o la muerte.
En este momento, la Jefatura de Montevideo y la Intendencia capitalina están calificando las canchas como de alto, mediano y bajo riesgo.
"No queremos partidos de fútbol de alto riesgo en Uruguay", advirtió.