El Banco Mundial (BM) alertó sobre los bajos niveles de stock de alimentos y sus efectos en los precios, que empeoran las necesidades alimentarias en países africanos y ponen en riesgo a poblaciones del mundo en desarrollo.
Un informe divulgado por el organismo titulado "Food price watch" advierte que los precios internacionales de los alimentos en julio eran "significativamente superiores" a los de un año atrás. En promedio, el índice que elabora el BM subió 33% en ese lapso. Los principales commodities registraron incrementos interanuales importantes: el maíz 84%, el azúcar 62%, el trigo 55% y la soja 47%.
Si bien los precios han bajado tras registrar un pico en febrero, el BM señala que algunos commodities específicos han continuado exhibiendo un comportamiento volátil. Además, a pesar de que las perspectivas de oferta general de alimentos han mejorado desde abril, "aún hay varias fuentes de incertidumbre presionando los precios en la dirección opuesta".
Una de ellas son las existencias que se mantienen en niveles "alarmantemente bajos". Por ejemplo, el ratio de proporción de maíz que está disponible para uso se ubica en 13%, el menor desde inicios de los años 70. El informe señala que el contexto de bajas existencias ha creado una situación en la que incluso "pequeñas deficiencias en los rendimientos pueden tener efectos amplificados en los precios".
Por eso, el documento sostiene que la vigilancia de este tema es necesaria en tanto se espera en los precios del azúcar, arroz y productos derivados del petróleo "podría tener efectos inesperados en los precios de los alimentos en los próximos meses".
El documento indica que más de 12 millones de personas requieren de asistencia humanitaria en la región del Cuerno de África (Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía) y que la suba de un mismo alimento se traduce de forma mucho mayor en los mercados domésticos de estos países.
Por ejemplo, el maíz se encareció 104% en Somalia, mientras que en Brasil subió 78% y en Sudáfrica 77%: "Los agricultores pobres que no tienen existencias de cereales y no pueden comprar los alimentos básicos se encuentran entre los grupos más afectados", dice el informe.
Los precios de los cereales producidos en Somalia continuaron creciendo en todas sus regiones desde octubre de 2010 y ya excedieron el nivel pico alcanzado en 2008.