Crisis golpea a Sarkozy de cara a las urnas

Francia. Comicios son en 9 meses; mañana se reúne con Merkel para reformar Eurozona

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Nicolas Sarkozy está ante un dilema. Debe satisfacer a una nervioso mercado, mantener el índice de crédito AAA, defender a los bancos, reducir el presupuesto a objetivos fijos de otros tiempos y ganar unas elecciones dentro de nueve meses.

No será fácil lograr este truco. El líder francés ya está enfrentando dificultades con los bajos índices de popularidad en las encuestas y el desagrado generalizado entre los galos hacia su personalidad y estilo.

Además, el trabajo será más arduo debido a la naturaleza de la Unión Europea y la zona del euro, lo cual significa que el dinero de Francia no es realmente suyo. Incluso la corrida sobre bancos franceses la semana pasada ha tenido muy poco que ver con Francia, donde se considera que los bancos están bien regulados. Los bancos están sufriendo en gran parte debido a las dudas con respecto a los cuantiosos porcentajes que tienen de las deudas de economías europeas más débiles.

Francia necesita cerrar el déficit incluso al tiempo que el crecimiento se está desacelerando, y con dicho fin Sarkozy interrumpió sus vacaciones y se reunió con el Gabinete el pasado viernes. Con cierta fanfarria, les dijo a sus ministros de presupuesto y finanzas que regresaran en una semana con nuevas medidas para garantizar que Francia, sin consideración a lo que pase, cumpla con sus objetivos de un déficit de 5,7 por ciento del producto interno bruto este año, 4,6 por ciento el año próximo -un año electoral - y 3 por ciento en 2013.

Con el fin de tranquilizar los nerviosos mercados, algunos, como Gilles Moec, codirector de investigación económica en el Deutsche Bank de Londres, están exhortando a Francia a que acelere la reducción de su déficit a 3%, de manera muy similar a como el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, prometió equilibrar el presupuesto de su país para el 2013, un año antes de lo planeado. Sin embargo, Moec confía en que Francia hará lo que tenga que hacer para mantener su índice AAA. Y dio a entender que la enmienda constitucional sobre déficits, de ser aprobada, tranquilizaría a los mercados en el futuro, lo cual era particularmente útil, destacó, si los socialistas ganan la Presidencia.

Pero, si el problema es mayormente europeo -el fracaso de líderes europeos para poner suficiente dinero y credibilidad detrás de sus promesas de apoyo al euro- Sarkozy también enfrenta otra dificultad externa. Su socio en el impago, la cauta canciller de Alemania, Angela Merkel, sigue reacia a suministrar lo que muchos analistas de mercado al parecer exigen: una garantía alemana sobre un fondo suficientemente grande para cubrir toda la deuda de todos los países vulnerables, incluidos España e Italia (Alemania tiene la economía más grande, fuerte y dinámica de Europa.)

Sarkozy y Merkel se reunirían en París mañana para discusiones aceleradas sobre "propuestas conjuntas para la reforma de la administración de la zona del euro", promesa hecha en la última reunión cumbre por la crisis el 21 de julio.

Sarkozy terminó una reunión con Merkel la semana pasada expresando entusiasmo por la transformación de unas mayores Instalaciones de Estabilidad Financiera de Europa en un incipiente FMI. Él ve este fondo -que será aumentado a 440.000 millones de euros (630 millones de dólares) para cubrir a Grecia, Portugal, Irlanda y más- como una forma de europeizar las garantías de deuda.

Sin embargo, el fondo no bastará para cubrir a España e Italia, y porque necesita ser ratificado por todos los gobiernos en la zona del euro, no estará en operación sino hasta finales de septiembre, obligando al Banco Central Europeo a intervenir en el ínterin para comprar bonos. Merkel, quien había accedido solo a regañadientes a fortalecer el fondo, y cuya propia coalición se opone a ser arrastrada de nuevo para extender cheques en blanco para Europa, dijo que se niega a aceptar un fondo incluso mayor.

Quizá Sarkozy también la presione con respecto a la creación de bonos del euro, lo cual pondría la fuerza colectiva y el colateral de todos los países de la zona euro detrás de los préstamos. Eso sería lo más cerca que Europa podría llegar a un bono del Tesoro de Estados Unidos, y sería considerado casi igualmente seguro, pero mayormente debido a la valía crediticia de países como Alemania, Países Bajos y, hasta ahora, Francia.

Merkel siempre ha rechazado esa idea porque volvería más vulnerable a Alemania y elevaría sus propios costos para solicitar préstamos, que son el indicador para otros países.

Un plan "crucial"

El presidente de la UE, Herman Van Rompuy calificó ayer de "crucial" para la zona euro el nuevo plan de austeridad adoptado el viernes por el gobierno italiano, según un comunicado. Con este nuevo plan de austeridad que prevé ahorrar unos 45.500 millones de euros en dos años, el gobierno espera poner fin a los ataques especulativos contra Italia. AFP

BM: EE.UU. perjudicó mercados

El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, aseguró ayer que Estados Unidos contribuyó a la pérdida de confianza de los inversores en los mercados con el agrio debate que vivió el Congreso en julio para evitar una suspensión de pagos.

"Francamente, los mercados están acostumbrados a que Estados Unidos juegue un papel principal en el sistema y liderazgo económico", dijo Zoellick ante la Asia Society en una cena celebrada en Sidney (Australia). "No es que Estados Unidos se enfrenta a un problema inminente", aclaró el presidente.

Según Zoellick, existe una "nueva zona de peligro" en los mercados por la pérdida de confianza en el liderazgo económico de algunos países. Además, afirmó que una convergencia de situaciones en Estados Unidos y Europa ha puesto nerviosos a los inversores en países afectados por la deuda soberana de la Eurozona y la alta tasa de desempleo. "Lo que hemos visto es que la confianza es un frágil elemento de cómo funciona el mercado financiero".

"Creo que estas situaciones combinadas con otras fragilidades (...) nos ha llevado a una nueva zona de peligro. Y no pronuncio estas palabras a la ligera", añadió Zoellick. El presidente del BM manifestó su deseo de que los políticos se tomen en serio la situación. (AFP)

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