El gobierno buscará un acuerdo político nacional sobre Aratirí, similar al que logró para la instalación de la planta de UPM (ex Botnia). El tema fue planteado por el presidente José Mujica en un Consejo de Ministros semanas atrás y como consecuencia de ello se designó al ministro de Industria, Roberto Kreimerman, para encabezar las negociaciones con la oposición.
El ministro dijo ayer a El País que tras su regreso de la cumbre presidencial entre José Mujica y Cristina Fernández de Kirchner en Buenos Aires, se abocará a realizar los contactos que le encomendó el presidente.
En una presentación que realizó en un almuerzo en la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) el miércoles 27 de julio, Kreimerman señaló que es partidario de reformar el Código Minero y "actualizarlo" en los aspectos que refieren a las garantías y a las ganancias que recibirá el Estado por sus recursos naturales que explotarán privados. Según Kreimerman, un activo que se extrae debe generar más activos en el futuro y la proporción de ganancia "debe ser alta para el Estado" .
En ese marco, el ministro realizó un análisis de la evolución de la economía local y recordó que los organismos internacionales prevén un escenario externo favorable y con riesgos crecientes.
El gobierno no descarta la posibilidad de compartir, en régimen de "fifty-fifty" las ganancias con la empresa Aratirí una vez que se concrete el negocio. "Ese es el espíritu y lo compartimos", subrayó Kreimerman tras el almuerzo en ADM.
Sin embargo, el secretario de estado aclaró que "la realidad es que hay que esperar a terminar la exploración, para luego cuantificar cuáles serán los beneficios de la inversión y los costos de la misma".