EDUARDO BARRENECHE
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó ayer al gobierno clausurar tres módulos del Comcar por el alto hacinamiento. El gobierno responderá esta semana indicando que se llevan a cabo acciones para bajar superpoblación.
En un informe divulgado ayer, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) consideró que deberán ser clausurados los módulos 1, 2 y 4 del Comcar porque sus condiciones edilicias, sanitarias y de higiene "son inadecuadas" para alojar personas. Además señaló que estos edificios también constituyen "un ambiente insalubre e inadecuado" para los guardia cárceles.
La CIDH es un órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Procura promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia.
Actualmente el Comcar registra un hacinamiento de un 200%. En 1.624 plazas, el establecimiento alberga a unos 3.000 internos, una gran parte de ellos sin condena.
En tanto, fuentes del Instituto Nacional de Rehabilitación dijeron a El País que el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, enviará en breve a la Comisión Interamericana de la OEA un informe relatando los avances de este gobierno en materia carcelaria (ver nota aparte).
DEFICIENCIAS. En el documento, la CIDH dijo que algunos centros de reclusión de Uruguay no cuentan con "las condiciones mínimas" para alojar a los internos.
Para conocer el estado de las cárceles uruguayas, la CIDH envió a Uruguay al relator de los derechos de las personas privadas de libertad, Rodrigo Escobar Gil, quien visitó los penales de Comcar, Punta de Rieles, Libertad, Cabildo y el Hogar SER de la Colonia Berro entre el lunes 4 y el viernes 8 de julio.
Tras reconocer avances del gobierno en la construcción de nuevas plazas y promover el trabajo en los establecimientos penitenciarios, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recordó que Rodrigo Escobar Gil observó "serias deficiencias" en el sistema carcelario uruguayo.
En el informe, al que tuvo acceso El País, la CIDH señaló que Escobar Gil constató que las cárceles uruguayas enfrentan "superpoblación y hacinamiento"; condiciones edilicias y sanitarias "inadecuadas e insalubres"; condiciones laborales y salariales "inadecuadas" para el personal de guardia y efectivos policiales. Además criticó el "uso generalizado" de la prisión preventiva.
El comisionado también detectó un "alto consumo de drogas ilegales" por parte de los internos y la "existencia de redes" dedicadas al tráfico de drogas y extorsiones de internos en las cuales participaría personal penitenciario; ausencia generalizada de programas de estudio y de trabajo para los reclusos e inexistencia de políticas públicas integrales con respecto a la gestión penitenciaria.
La CIDH expresa que la superpoblación de los establecimientos de privación de Libertad es uno de los problemas más graves que enfrenta actualmente el sistema carcelario uruguayo.
La Comisión criticó que mujeres deban ser encarceladas en un sótano de la cárcel de Cabildo. "La CIDH acoge con satisfacción el plan de las autoridades penitenciarias de trasladar este año a las internas de Cabildo al Centro Nacional de Rehabilitación (CNR)", expresa el informe.
Otro punto de "gran preocupación" del relator Escobar Gil es "el uso generalizado de la prisión preventiva y por periodos de tiempo que muchas veces exceden un plazo razonable", señala la Comisión.
La CIDH recomienda al Estado uruguayo "realizar las reformas legales necesarias" para limitar la utilización de la prisión preventiva, especialmente en el caso de los delitos no violentos y menos graves, y "recurrir con mayor frecuencia" a medidas que no impliquen la privación de libertad.
Cárcel vetusta
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos constató "graves deficiencias" estructurales en el Penal de Libertad y en el Hogar Ser de Colonia Berro. Las estructuras de los hogares "fueron visiblemente concebidas para el encierro y no para la reeducación o reinserción de los adolescentes", y el centro femenino de Cabildo "es una edificación vetusta".