El Poder Ejecutivo envió al Parlamento -a través de la Rendición de Cuentas- un artículo que prevé introducir cambios en la carta orgánica de Ancap para que ésta quede habilitada formalmente para realizar inversiones, comercialización y venta de biocombustibles y raciones para alimento animal.
Si bien el ente petrolero ya realizaba estas actividades a través de la Alcoholes del Uruguay (ALUR) -una empresa pública de su propiedad que opera bajo el derecho privado- con este cambio se pretende legitimar estas operaciones.
Pero la oposición no acompaña este planteo. Según comentó ayer a El País el diputado nacionalista, Pablo Abdala, "no se comparte la iniciativa de introducir un cambio de esa magnitud en la Rendición de Cuentas. Creemos que es necesario un análisis más completo", afirmó.
El legislador recordó que sobre la gestión de ALUR en estos negocios se tiene una posición "crítica", producto de la garantía por US$ 30 millones que le brindó Ancap para que cumpliera con sus obligaciones de caja, así como por los cambios en las transferencias que realiza el ente petróleo a ALUR por la producción de biocombustibles.
En tanto, el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, defendió estos cambios ayer en su comparecencia ante el Parlamento y recordó que todos los partidos políticos habían concordado en el desarrollo de los bicombustibles. Hoy la carta orgánica de Ancap no le permite producir bicombustibles y tampoco comercializar raciones para animales.