El Banco Central (BCU) volvió a expresar su preocupación por la inflación y el hecho de que las expectativas de los agentes no converjan en el largo plazo con la meta del gobierno de ubicarla entre 4% y 6%.
"Tanto la tendencia inflacionaria como especialmente el estado de las expectativas de más largo aliento continúan siendo elementos de preocupación para la política monetaria, pues el Banco considera necesario que las expectativas de los agentes converjan al interior del rango-meta a los efectos de que la visión de los formadores de precios no se transforme en un obstáculo al logro de los objetivos de inflación", informó el BCU en su Informe de Política Monetaria divulgado ayer.
La autoridad monetaria sostiene que "las presiones inflacionarias son aún parte del escenario macroeconómico". Si bien considera que "la preocupación de inflación importada se relativiza" por estar medida en dólares, cuyo valor frente al peso es menor, el BCU afirma que se mantendrá "atento", "monitoreando en forma sistemática" la suba de precios.
El BCU considera que la tonificación de los mercados internacionales de productos relevantes para la economía local (como los commodities de origen agropecuario), sumado a las presiones inflacionarias medidas en dólares de los socios regionales vuelven a "encender el alerta acerca de su impacto doméstico, en tanto la inflación externa relevante de la economía seguirá siendo elevada para todo 2011". No obstante, señala que "en los últimos meses su impacto se ha mitigado por la debilidad relativa del dólar en el mercado internacional, particularmente en la región".
A pesar de sus últimas medidas para hacer más contractiva la política monetaria y reducir así la disponibilidad de dinero (suba de la tasa de política monetaria a 8% y suba de encajes bancarios), el BCU "sigue con preocupación el escenario macroeconómico que presentará previsiblemente mayores amenazas inflacionarias vinculadas a la firme demanda doméstica, así como los altos precios internacionales en el horizonte de la política", dice el informe.
La autoridad monetaria espera que los efectos de sus medidas para contener la inflación se observen "en el correr de los meses" con moderación del crédito y la demanda agregada.