DIEGO FERREIRA
En pausa. Así está la gestión para modificar la ley de negociación colectiva, a más de un mes de que la OIT emplazara al gobierno a tomar medidas con ese fin. Las diferencias que genera el tema en la interna sindical lleva a dilatar los plazos.
"Como está muy entreverado el lado sindical, no van a forzar reuniones ahora que, lejos de acercarnos nos van a dividir más. Si hoy nos juntáramos con el Pit-Cnt en vez de acercar posiciones se desmadejaría todo", confió en reserva un negociador empresarial a El País.
El mensaje de que no habrá por el momento una convocatoria a negociar los cambios a la ley, surgió en un encuentro informal entre el Ministerio de Trabajo y los presidentes de la Cámara de Comercio (CNCS) y la Cámara de Industrias (CIU), realizado hace unos 10 días.
La intención del gobierno era convocar a las partes a negociar los cambios, luego del pronunciamiento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en junio pasado, en el que instó a que "sin demora" se tomen las medidas para la modificación de la ley.
Los puntos observados refieren al principio de reserva de la información confidencial de las empresas, la determinación del nivel de negociación, la fijación de condiciones de trabajo, la negociación a nivel de empresa cuando no hay sindicato, los controles para el registro y publicación del convenio, la vigencia y la ultra-actividad de los acuerdos, la cláusula de paz y la integración del Consejo Superior Tripartito.
A su vez, la convocatoria estaba pensada para agilizar la discusión a la espera de la llegada de una misión de OIT, a fines de agosto, que constatará la situación en torno a esta ley fustigada por los empresarios.
En el "sondeo" del MTSS, los empleadores transmitieron su espíritu de "cooperación y negociación" para alcanzar un acuerdo, comentaron participantes de la reunión.
La idea es hacer la misma consulta al Pit-Cnt, donde la estrategia a seguir ha revelado serias diferencias en el seno del Secretariado Ejecutivo del Pit.
Esas diferencias, entre referentes como el coordinador Juan Castillo y el dirigente de la bebida Richard Read, llevaron a que cayera un preacuerdo alcanzado en Ginebra, que evitaba el tratamiento de la queja empresarial contra la ley en la Conferencia anual de OIT.
El rechazo del Pit-Cnt al texto -gestionado por Castillo-, se basó en los reparos hacia la cláusula de paz, donde veían un recorte al accionar de los sindicatos, y la ultra-actividad de los convenios, que podían cesar ante un cambio de escenario económico, a solicitud de una de las partes.
A las diferencias por estos puntos, los empresarios manejan que el Congreso del Pit-Cnt (7 y 8 de octubre), también puede "llegar a ser un obstáculo" para lograr acuerdos.
Desde el Pit-Cnt descartan esto, aunque señalan que primero habrá que aclarar en la interna la posición con que se irá a negociar. El Secretariado del Pit-Cnt tomará el tema en su sesión del miércoles, pensando en impulsar un acuerdo en base al gestionado en Ginebra, pero cambiando "algunas redacciones", confiaron fuentes sindicales.
El 22 de junio, Read dijo a El País que en los dos puntos rechazados del preacuerdo "no hay un problema de redacción" sino un "problema conceptual".
En todo caso, los sindicalistas apuntarán a lograr un "consenso" en la interna y no caer en una "desinteligencia absurda" como la que frustró el preacuerdo, comentó un integrante del Secretariado del Pit-Cnt.
En tanto, el coordinador Fernando Pereira, dijo que los trabajadores esperan la citación del MTSS y que la llegada de la misión de OIT preocupa "relativamente". "La OIT no debería tener la más mínima duda acerca de los resultados (de la negociación colectiva) desde el punto de vista del diálogo social. Hay algunas observaciones a las que nosotros hemos prestado atención y empezado a trabajar en Ginebra con la intención de alcanzar un acuerdo tripartito", dijo Pereira.
Los empresarios apelan a los pronunciamientos de la OIT y a la llegada de la misión para cambiar la ley. "La OIT hizo una serie de recomendaciones, viene una misión a fines de agosto a evaluar en qué anda el gobierno y cuánto ha avanzado en la implementación de esas recomendaciones. Entonces, es el gobierno el que tiene que evaluar cómo maneja este tipo de cosas", indicó el presidente de la CIU, Washington Burghi, ante la falta de negociación.