El líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, visitó ayer el Comcar, el centro de reclusión con mayor hacinamiento del país. El legislador quedó impresionado con lo que observó en más de dos horas de recorrida.
Junto al líder blanco recorrieron la cárcel el también senador Carlos Moreira y uno de los hijos de Larrañaga, de 19 años, estudiante de Economía. También estuvo el comisionado parlamentario para las cárceles, Adolfo Garcé, y el director de los centros de reclusión metropolitanos, Eduardo Pereira Cuadra.
A través de la mirilla de las celdas, los presos pidieron a los visitantes que hicieran "algo" por ellos, en particular por la situación de hacinamiento. Los jerarcas policiales explicaron al legislador que unos 3.200 presos conviven en un ámbito que está previsto para mucho menos cantidad.
Larrañaga dijo que "la situación es dramática", y que hay una zona que le llaman "el cantegril".
"Es un desastre, tiene problemas de saneamiento, las aguas servidas corren por los pasillos. Las celdas están comunicadas entre sí porque los presos hicieron agujeros en las paredes", afirmó.
A esto se suma la situación crítica para los policías que trabajan en el lugar.
"En el Comcar están presos los delincuentes y los policías que los custodian. Son apenas 50 policías por turno para custodiar a miles de presos", aseveró el senador Larrañaga.
Al salir del lugar el líder de Alianza se comunicó con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, quien le aseguró que tomará cartas en el asunto.
En ese sentido, Bonomi informó a Larrañaga que viene analizando junto al Ministerio de Trabajo una fórmula para mejorar el retiro de los policías que trabajan en las cárceles.
Se maneja que los guardias se jubilen antes del tiempo correspondiente. Se entiende que los policías cumplen tareas en condiciones "insalubres".