La actividad económica en Uruguay crecerá 6,8% en 2011, según un informe presentado hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El gobierno uruguayo por su parte espera que el incremento sea del 6%.
Con este porcentaje, Uruguay ocupa el tercer puesto en crecimiento en América del Sur, por detrás de Argentina (8,3%) y Perú (7,1%). Globalmente, Panamá ocupa el primer lugar de los países con mayor expansión, con un 8,5%.
Al igual que en los últimos años, el informe revela un crecimiento diferente en las tres regiones que abarca el estudio. Por un lado, las mayores tasas de expansión se observan en América del Sur (5,1%).
En este caso, el incremento se entiende por una mejora significativa de los términos de intercambios por los mayores precios obtenidos por las exportaciones de productos básicos. En tanto la subregión centroamericana en su conjunto crecerá 4,3% y las economías del Caribe un 1,9%.
Según la Cepal, el crecimiento regional se basa en gran medida en el impulso del consumo privado, debido a la mejora de los indicadores laborales y el aumento de crédito. Por otro lado, el agotamiento de la capacidad productiva ociosa originado en el sostenimiento de la demanda interna da lugar a un aumento de la inversión, beneficiada de una mayor disponibilidad de crédito y que recupera los niveles alcanzados antes de la crisis, explica el informe.
Esta expansión repercutirá favorablemente en el mercado laboral. En ese sentido, se prevé una nueva reducción de al tasa de desempleo de un 7,3% en 2010 a un 6,7%-7% este año.
El informe advierte sin embargo que el aumento de los precios internacionales de los alimentos y combustibles, en el contexto de un aumento de la demanda interna, generó presiones inflacionarias que llevar a un relativo endurecimiento de la política monetaria de varios países.
"En una coyuntura caracterizada por una abultada liquidez externa, esta situación favorece una apreciación de los tipos de cambio regionales", reza el Estudio económico 2010-2011.
La secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, indicó que el crecimiento implica un aumento de 3,6% del PIB por habitante y reafirmó que la actual coyuntura obliga a prestar especial atención a los desafíos de política macroeconómica que la región tiene por delante.
"¿Qué tan preparada está América Latina y el Caribe para administrar el crecimiento económico? Debemos recuperar el espacio fiscal para tener la capacidad de tomar medidas que aseguren un crecimiento sostenido, con empleo productivo e igualdad", señaló Bárcena.
PERSPECTIVAS. Para el próximo año se prevé un crecimiento de 4,1%, equivalente a un aumento de 3,0% en el producto por habitante. Igualmente persiste una elevada incertidumbre derivada de la coyuntura externa.
En el actual panorama, el mayor atractivo que presenta la región para los influjos de capitales y las presiones apreciatorias de las monedas locales podrían tener un efecto beneficioso en el corto plazo que permitiría aliviar los índices de pobreza y abaratar los alimentos.
Sin embargo, la CEPAL advierte una serie de riesgos y dificultades ya que la región se torna vulnerable a movimientos de capitales especulativos, en búsquedas de ganancias de muy corto plazo. Esto podría generar burbujas en los precios de activos financieros y mercados inmobiliarios.
El organismo recomienda implementar medidas para contener la apreciación cambiaria combinando intervenciones en los mercados de cambio, controlar la entrada de capitales y regulaciones financieras.
Por último se advierte por las incertidumbres existentes en la economía internacional —especialmente en EE.UU, Europa y Japón— y la eventualidad de un deterioro del contexto internacional que limite el potencial de crecimiento de la región.