Seis personas que viven en condición de indigencia en las calles de Durazno vienen siendo asistidos por el comité local de emergencia y la intendencia, recibiendo cobijo, comida y atención médica en el complejo deportivo municipal.
A raíz de los intensos fríos (que han amainado desde el fin de semana), las autoridades resolvieron el viernes pasado habilitar un lugar provisorio ubicando carpas con la finalidad de resguardar de las bajas temperaturas a los "sin techo", a cuenta de un resguardo definitivo que será habilitado en un lugar no confirmado aún. Fuentes de la intendencia dijeron que de las ocho personas que viven en la calle -registradas en un relevamiento hecho por la Policía- seis están recibiendo atención, pero otros continúan desafiando las inclemencias del tiempo, negándose a incorporar al plan, como un hombre que, junto a cinco perros, vive desde hace dos años en la plaza Independencia e inmediaciones.
"Otra persona no ha podido ser ubicada al ausentarse de los lugares que habituaba y dos hombres, que vivían a la intemperie, teniendo casa, fueron a sus domicilios", dijo Jesús Mario Rodriguez, del Centro Coordinador de Emergencias Durazno (Cecoed).
A inicios de la semana pasada, un hombre de 69 años de edad falleció por hipotermia en la zona de Santa Bernardina, al norte de la ciudad de Durazno. Se trataba de una persona en situación de indigencia que habitaba una humilde vivienda.
FLORES. Mientras tanto, en la ciudad de Trinidad, la situación es diferente a la que se vive en Durazno. Allí no hay personas en situación de calle "permanente". El refugio permanece vacío, debido a una política de asistencia e inmediata derivación implementada por la intendencia y la Policía de ese departamento. "Acá hacemos cumplir que los espacios públicos no son para dormir, no se pueden ocupar; eso es una cosa que la sociedad tiene asumida y no tolera", dijo el intendente Armando Castaingdebat.
"La misma gente denuncia la situación de calle; aquí no hay opción, en la calle no te quedás", agregó.
En la última quincena, algunas personas que se habían querido establecer en las calles de Trinidad fueron derivadas a sus ciudades de origen, como un hombre de Punta de Rieles (hacía 45 días que la familia no sabía dónde estaba) y un ciudadano de Paysandú. "Una o dos veces por mes sale una camioneta de la intendencia a algún punto del país trasladando personas en situación de calle", dijo el jerarca municipal.
Trinidad: "Cuando los vemos, los llevamos a sus departamentos de origen", afirman.