PABLO MELGAR
Una empresa ofreció 100 plazas para extrabajadores de Metzen y Sena, pero solo tres se inscribieron. El resto prefiere seguir cobrando el seguro de desempleo, que esta semana el Parlamento los extendió por un año.
Más de 700 familias de Empalme Olmos celebraron el martes que la Cámara de Representantes aprobara una ampliación del seguro de paro para los funcionarios de la cerrada fábrica Metzen y Sena.
Ahora los trabajadores tienen la certeza que podrán cobrar los fondos provenientes del Estado por un año más.
El diputado blanco Daniel Peña y el intendente de Canelones, Marcos Carámbula, anunciaron en junio que en los alrededores de Pando, muy cerca de la planta de cerámicas cerrada, se instalará un parque industrial con siete fábricas vinculadas a la construcción. Allí se invertirán más de US$ 1.000 millones.
La semana pasada, una firma uruguaya, que integrará ese parque industrial, hizo un llamado en zona para contratar personal. Peña propuso que la prioridad la tuvieran los funcionarios de Metzen y Sena.
La firma necesitaba, por lo menos, 100 operarios. El diputado dijo a El País que se presentaron apenas tres a la convocatoria.
Los empresarios consideran que no consiguieron más personal porque los trabajadores temen perder el seguro de desempleo como exempleados de Metzen y Sena.
Ahora Peña pretende que el Ministerio de Trabajo (MTSS) o el Banco de Previsión Social (BPS) habiliten, en forma excepcional, que los exempleados de Metzen y Sena puedan trabajar en las nuevas empresas que se instalarán en Empalme Olmos, sin perder el derecho al seguro de desempleo.
Ayer el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, le confirmó al diputado Peña que el Poder Ejecutivo remitirá hoy jueves al Parlamento un proyecto de ley por el cual se habilita la suspensión del seguro a los trabajadores por 120 días. En caso de que no permanezcan en la empresa que los contrate, podrán volver a cobrar el subsidio.
Vecinos del lugar confirmaron que con el subsidio la localidad mejoró su nivel de ingresos. Aducen que con la fábrica abierta los trabajadores difícilmente completaban el mes o quincena de trabajo.
El seguro de paro les paga un porcentaje del sueldo total.
Fuentes de Empalme Olmos dijeron a El País que algunos funcionarios consiguieron trabajo en negro, lo que les permite un ingreso mayor al que tenían cuando cerró la planta.
El accionista mayoritario de Metzen y Sena, Alejandro Barreto, viene aplicando una batería de denuncias ante la Justicia con el propósito de recuperar la planta. Una de ellas es contra los síndicos de la firma, Lideco, porque, según Barreto, estaría pagando sueldos a personal que cobra el seguro de paro por lo que se estaría "estafando al BPS", según el empresario.
Barreto sostiene que podría abrir la planta en 60 días y que es víctima de un intento de "apropiación" de la empresa por un grupo del personal con apoyo de parte del gobierno y el movimiento sindical.
Detalle. La letra fría de la ley que amplió el seguro de desempleo en Metzen y Sena habla de "extrabajadores", sin embargo, la relación laboral con la firma, intervenida judicialmente y bajo control de la Liga de Defensa Comercial, se mantiene.
Ayer se cumplieron 18 meses que los funcionarios están cobrando el seguro. Estimaciones primarias indican que el BPS desembolsa US$ 500 mil todos los meses para cubrir el subsidio.
Con apoyo del Pit-Cnt, el Partido Comunista y varios funcionarios del gobierno, entre ellos el embajador itinerante Julio Baraibar, el sindicato de la empresa creó una cooperativa que aguarda apoyo del gobierno para reabrir la planta. Hasta el momento no lo ha conseguido. Se maneja que podría terminar armando una fábrica al lado de Metzen que sería gestionada por los propios trabajadores y sindicalistas. De hecho el intendente Carámbula anunció que les donará un terreno cercano a la planta.