Con el objetivo de desarrollar e innovar un producto de elite como las lanas ultrafinas producidas por Uruguay dentro de la cadena textil, se formó un consorcio regional, focalizado en la mejora de la competitividad y agregado de valor a las lanas por debajo de las 15,9 micras.
La iniciativa tiene a la cadena textil como un todo, pero busca darle mayor competitividad a las áreas ganaderas más extensivas del Uruguay, como son las de basalto, que es donde está la mayor producción de lanas finas del país. Por otra parte, esas son las áreas que tienen un menor desarrollo económico y social.
"Hace 10 años atrás desarrollamos la producción de lanas finas y superfinas que hoy es una realidad. Cuando empezamos el proyecto merino fino se producían 40.000 kilos de lana por debajo de las 19 micras y ahora hablamos de 1,5 millones de kilos, con negocios donde se pagan por calidad a los productores y donde se dio una clara señal al desarrollo de este tipo de lana porque son las que demanda al mundo", dijo a El País Fabio Montosi, director del programa de Producción de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Las lanas ultrafinas requieren un desarrollo genético, de sanidad animal, de nutrición en particular, porque es un nuevo producto que el país quiere potenciar.
Ahora se formó un consorcio público-privado, conformado por 51 productores con superficie variable -van desde 200 a 3.000 hectáreas- que capitalizaron el consorcio con US$ 300.000 de base para la investigación. Lo integran "la Sociedad Criadores de Merino Australiano y las principales peinadurías, que son Lanasur, Engrawn Export e Import, Central Lanera Uruguaya, Top Fray Marcos y Lanas Trinidad S.A.", explicó Montosi.
Entre las acciones que tendrá que desarrollar el consorcio también está el marketing para promocionar este novedoso producto, en el que Uruguay ya tiene bastante camino recorrido y mostró que se puede producir lanas de calidad, incluso mejores que las de sus competidores.
"Se salió del campo para proyectarse hacia la cadena y hacia la demanda", dijo Montosi. Es un proyecto que está pensado a 10 años y está enfocado a desarrollar ciencia y tecnología, pero pensando en el desarrollo del negocio. "En Uruguay no hay muchos de esos proyectos y menos en el área ganadera", dijo el investigador.
En los últimos años se hicieron fuertes importaciones de carneros súper finos de Australia para acelerar la baja del micronaje y eso ya está dando sus frutos.
Año tras año, aparecen vellones de menor micronaje.