El Ministerio del Interior propuso sustituir a los policías en servicio 222 en los liceos por personal capacitado especialmente para la vigilancia en centros educativos. Los aspirantes harían un curso de tres meses y Secundaría pagaría los sueldos.
En la reunión que mantuvieron esta semana el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, y autoridades de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), el ministro planteó, ante la escasez de personal policial en servicio 222, la propuesta de realizar un llamado para capacitar a personal de seguridad para los liceos.
Las personas seleccionadas realizarían un curso de tres meses en la Escuela de Policía, y aunque dependerían de forma jerárquica del Ministerio del Interior, el Consejo de Secundaria se haría cargo del pago de sueldos. De todos modos, Bonomi aún no realizó el planteo en Secundaria.
Fenapes evaluó como positiva la propuesta del ministro. Según el secretario general de Fenapes, Manuel Oroño, que participó de la reunión, el policía 222 no tiene un perfil específico para la tarea en liceos, ya que "cualquier policía que resuelve voluntariamente ir a cumplir ese servicio" hace la tarea. Además, el relacionamiento de los policías 222 con los alumnos y docentes en los liceos muchas veces genera "roces", según admitió un jerarca policial meses atrás. De hecho, los profesores también le plantearon a Bonomi un problema puntual en el liceo 41 de Montevideo, donde los profesores denunciaron que el policía 222 del liceo se "excedió en sus funciones" en el trato con un grupo de estudiantes.
De acuerdo con el planteo del ministro del Interior, las personas contratadas para vigilar los liceos "serían específicamente capacitadas para cumplir una tarea de relacionamiento con los jóvenes y los docentes", indicó Oroño.
El plan del ministerio se incluye además en la estrategia de reducción de horas del servicio policial 222, que busca mejorar las condiciones de trabajo de los efectivos a través de la reducción paulatina de las horas de trabajo acompañada de un aumento de los sueldos.
Protocolo. Los profesores también le plantearon a Bonomi "que exista una especie de protocolo, una guía de trabajo desde el Ministerio para que las seccionales tengan un registro de los centros educativos de su zona y que prevean un patrullaje cotidiano por los liceos, sobre todo en los horarios pico", indicó Oroño. Los horarios de mayor movimiento en los liceos son el mediodía y el entorno de las 18 horas, cuando se da la entrada y salida de los diferentes turnos.
Pero la preocupación principal que los docentes plantearon a Bonomi fue la creación de los cargos de porteros a través de la Rendición de Cuentas. "Le planteamos que aspirábamos a que en el Consejo de Ministros, si se ponía a consideración el tema de la Rendición, de alguna manera apoyara el planteo de Secundaria y del Codicen sobre la creación de cargos de porteros para los liceos", manifestó Oroño. "Le queríamos transmitir eso al ministro, porque si no parecería que con más policías se arregla la historia y en realidad pensamos que la situación puede cambiar con más trabajadores en los liceos", agregó Oroño.
El dirigente agregó que "el objetivo principal" de Fenapes "es que el Parlamento de una vez por todas entienda la importancia de los porteros y vote los rubros necesarios".
Los problemas de inseguridad en los liceos se plantearon principalmente en la zona metropolitana, pero también en las capitales departamentales. Enfrentamientos entre barras, ingreso de personas ajenas a la institución a los liceos y picadas y robos en la zona son algunas de las problemáticas planteadas por los docentes.