Hollywood está muy atento a lo que pueda pasar con "Transformers 3: El lado oscuro de la Luna" en lo que tiene que ver con la respuesta en taquilla de su versión en 3-D. Como se sabe, el procedimiento ha demostrado en los últimos meses ser menos redituable de lo esperado, y las acciones de Dream Works Animation, una de las empresas que más ha apostado a esa técnica, han caído casi un dieciocho por ciento en el último mes. Similares malas cifras han tenido Regal Entertainment, la más grande cadena de exhibición de los Estados Unidos, y RealD, la principal empresa proveedora de tecnología 3-D.
Ese contexto ha impulsado al director Michael Bay a exponerse ante periodistas y bloggers, afirmando que se ha esforzado por extender la técnica. Utilizando el equipo de "Avatar`` de James Cameron, Bay filmó en 3-D en exteriores. Hasta ahora, la técnica había sido usada funda- mentalmente en estudios.
Bay, conocido por el veloz ritmo de su imaginería, también se ha enlentecido un poco, utilizando tomas más largas y más anchas para maximizar sus efectos. "Si uno hace las cosas demasiado rápido, provoca en los espectadores una sensación de mareo", explica.
"El espectador ha tenido una reacción ante la mala 3-D, y otra ante la 3-D sutil", sostiene por su parte Rob Moore, vicepresidente de la Paramount. "La gente está harta de sentarse en una sala y preguntarse: `Esperen, ¿esta película es en 3-D o no?`. Bueno, con `Transformers 3: El lado oscuro de la Luna` tiene que salir diciendo: `Usted debe ver absolutamente este film en 3-D`".