Comenzó a aplicarse el plan de monitoreo de la Planta de UPM y de la desembocadura del río Gualeguaychú en el río Uruguay. El procedimiento acordado en el seno de la CARU refleja un delicado equilibrio político y jurídico. En el lado uruguayo, dentro de la planta, las muestras serán extraídas y acondicionadas por personal de la Dirección Nacional de Medio Ambiente de nuestro país acompañado por integrantes del Comité Científico de la CARU. En el lado argentino la tarea estará a cargo de personal de la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Entre Ríos acompañado por integrantes del Comité Científico de la CARU. Las muestras serán analizadas en un instituto en Canadá.
Ese experimento de cooperación para la protección del entorno de un curso de agua compartido es la materialización de uno de los tantos asuntos en la agenda bilateral argentino - uruguaya. Pero todavía quedan iniciativas por concretar.
Así sucede con el dragado del río Uruguay. Este proyecto se ha demorado más de lo debido. La noticia de la llegada de la draga Santa Fe de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables argentina al puerto de Concepción del Uruguay es una señal alentadora. También lo es el hecho que la CARU avance en la preparación de la licitación para el dragado del canal de navegación del río hasta Concepción del Uruguay y con opción a Paysandú.
Persiste, sin embargo, el desafío del dragado de los canales de Martín García. En este tema, y aunque el Ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, tan optimista, haya declarado en el Senado que "la negociación no está cerrada", la realidad es que la propuesta está paralizada, lo que, a los efectos prácticos, es lo mismo.