La declaración votada por unanimidad por los convencionales blancos fue particularmente dura con la gestión del gobierno y con el presidente José Mujica, al que, entre otras cosas, reclamaron "coherencia en sus definiciones".
"La situación política que atraviesa el país, condicionada por las marchas y contramarchas del gobierno constituyen un dato recurrente de la realidad. Ellas son la consecuencia de las discrepancias entre el presidente, sus ministros y la coalición a la que pertenece", comienza diciendo la declaración.
Agrega que el ejemplo más "dramático" de estas idas y vueltas se dio al discutirse la anulación de la ley de Caducidad. "La sucesión de episodios que se dieron mostró la coalición empecinada en mantener sus puntos de vista a cualquier precio, enfrentando incluso a la autoridad presidencial; y seguidamente, el titular del Poder Ejecutivo resignado a subordinarse al predominio de aquella fracción política", señala el texto surgido de la Convención blanca.
"Fracaso". Los convencionales también le dedicaron algunas palabras a la gestión del gobierno en políticas sociales. Señalaron que la invocación permanente del gobierno a estas políticas "no puede ocultar el fracaso de las mismas". Cuestionaron que tanto la pobreza como la indigencia "no han bajado proporcionalmente a los cuantiosos recursos invertidos y la distribución del ingreso y la equidad han empeorado durante la gestión de la izquierda en el gobierno". Agregaron que lo que "debió ser un impulso consecuente y metódico por la revalorización de la cultura del trabajo y la promoción de la persona se ha convertido apenas en la prestación de ayudas burocratizadas y en el más puro clientelismo".
Un capítulo aparte merecieron las críticas al estado de la salud y la enseñanza.
"La caótica situación que no repara en los daños que hace a la sociedad toda, tiene su más elocuente expresión en el desastre de la conducción en las áreas de la educación y la salud sometidas a la disputa política, a la cuotificación exasperada entre las fuerzas del partido de gobierno y a la incapacidad técnica para su dirección".
La Convención instó a Mujica a "que contribuya a la concordia y reconciliación de los orientales".