Brasil y Argentina pactan en comercio

Clave. Agilizarán licencias de importación

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Los gobiernos de Brasil y Argentina acordaron ayer agilizar la tramitación de licencias de importación no automáticas. Aunque este resultado marca un avance, mantiene en pie las licencias que los dos países adoptaron para protegerse.

El diario argentino Ámbito Financiero publicó en su sitio web que Brasil permitiría el ingreso de los vehículos argentinos dentro de un plazo de 10 días. Como contrapartida, la Argentina dará la autorización a los productos brasileños que tienen licencias dentro del plazo de 60 días que fija la Organización Mundial de Comercio.

Este fue el saldo de la reunión que en Brasilia mantuvo ayer la ministra de Industria argentina, Débora Giorgi, con su par de Brasil, Fernando Pimentel, y que terminó con una serie de negociaciones que se habían iniciado la semana pasada en Buenos Aires.

El mercado brasileño es muy importante para la industria automotriz argentina. Del lado brasileño, varios productos estaban afectados por demoras en el otorgamiento de licencias de más de 60 días.

"Concordamos la ministra Débora (Giorgi) y yo en la necesidad de agilizar la liberación de las importaciones de uno y otro país", dijo Pimentel a periodistas tras el encuentro. "Nuestra meta es reducir los plazos para que no haya una reducción en el flujo de comercio", agregó.

Giorgi afirmó en conferencia de prensa que desde Argentina "vamos a poner toda nuestra vocación" para que los productos importados ingresen al país cumpliendo un máximo de retención de 60 días.

Esto es algo similar a lo que Argentina se comprometió con Uruguay en las licencias que afectan a productos locales.

Por su parte Pimentel destacó "el buen clima" que hubo en las negociaciones, ya que "tenemos una visión muy parecida de lo que debe ser la relación entre ambos países y de la economía mundial".

Pimentel explicó que el gobierno brasileño utilizó las licencias para automóviles, un sector en el que tuvieron un fuerte déficit comercial, y eso creó un problema con Argentina, porque de 10 autos importados cinco vienen de ese país.

Giorgi recordó que muchos de los componentes de esos autos provienen de fábricas de Brasil, lo que le genera un déficit de US$ 1.000 millones anuales, por lo que la aplicación de las licencias también afecta a las empresas brasileñas productoras de autopartes.

Los funcionarios acordaron además realizar encuentros mensuales a nivel de técnicos y secretarios de los ministerios, para evaluar el desarrollo del comercio. El intercambio comercial bilateral fue de unos US$ 33.000 millones en 2010, y arrojó un déficit de US$ 4.000 millones para Argentina. Ese país es el tercer socio comercial de Brasil. CON INFORMACIÓN DE AP

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