GUILLERMO ZAPIOLA
El título del original francés explicaba las razones de su protagonista. La variante castellana de su equivalente norteamericano ("Solo tres días") alude en cambio al tiempo que tiene el personaje para realizar sus acciones. Es un "tiempo límite".
Dirigida por Paul Haggis (que escribió varias cosas para Clint Eastwood y realizó Vidas cruzadas y La conspiración), Solo tres días, que se estrena el viernes (el original francés se llama Pour elle, "Por ella") cuenta la historia de una mujer (Elizabeth Banks, originalmente Diane Kruger) que es acusada de un asesinato y enviada a prisión. Su marido (Russell Crowe, antes Vincent Lindon) está convencido de la inocencia de su esposa pero no puede probarla. Pasan tres años, todos los esfuerzos del marido por obtener una revisión del caso parecen inútiles, la condenada intenta suicidarse, y el hombre opta por el plan B: ayudarla a huir de la cárcel. En ese proyecto jugará un papel esencial el personaje interpretado por Liam Neeson, exconvicto experto en fugas.
De un momento a otro, ese pacífico profesor de inglés de una universidad de Pittsburgh, padre y marido cariñoso, debe convertirse en una suerte de James Bond (Haggis intervino también en el guión de Casino Royale y Quantum of solace, y hasta ha manifestado su satisfacción por el hecho de haber podido crear "un Bond diferente"). Por una serie de motivos tiene solo setenta y dos horas para llevar adelante sus planes. Lo hará "por ella".
El director y guionista Haggis ha declarado que siempre había querido hacer un "thriller", y especialmente uno donde la historia de amor jugara un papel central. En su opinión, el guión de Solo tres días es un clásico esquema de Hitchcock: un hombre normal que se lanza a vivir circunstancias extraordinarias.
Haggis explica lo que considera las motivaciones fundamentales de su personaje: "No puede ver a su esposa y a su hijo sufrir tanto. Cuando descubre lo que hace falta para salir de todo esto, tiene que hacerse una pregunta muy difícil: ¿salvarías a la mujer que amas si supieras que al hacerlo te convertirías en alguien que ella ya no podría seguir amando?" El propio realizador admite que no está en condiciones de responder algunas de las preguntas planteadas en la historia, pero cada vez que eso le ocurre sabe que se encuentra con una película entre las manos.
CROWE. El cineasta ha expuesto también las razones de por qué eligió a Russell Crowe para el papel protagónico. Está convencido de que es uno de los mejores actores de nuestra época, y que resulta adecuado para casi cualquier proyecto, pero en particular para uno como Solo tres días, donde la mayor parte del tiempo tiene que comunicarse sin palabras. "Un giro de la cabeza o un gesto tiene que decirnos mucho; lo que está pensando, lo que ha decidido, cuál es su próximo paso", insiste. Crowe, añade Haggis, es el tipo de actor que se abre totalmente y permite que el espectador mire directamente dentro de su corazón, que se adentre en los rincones más oscuros de su alma.
Russell Crowe confiesa que se sintió atraído especialmente por un aspecto de su personaje: su inquebrantable creencia en la inocencia de su esposa. Ese sentimiento, agrega, le recordó la relación de sus propios padres, quienes han estado casados durante 49 años. El actor siente que ha sido "muy afortunado y bendecido por el haber crecido en una casa donde todo tiene que ver con el compromiso en los tiempos buenos y malos", y está seguro que hay un reflejo de esos sentimientos en los que vinculan en el film a su personaje y su esposa Banks. De ahí es que ese individuo poco proclive, en principio, para la aventura física, extraerá la fuerza necesaria para recurrir al consejo del exconvicto Neeson, a ver instructivos en videos de Internet y al empleo su propia sagacidad para idear un meticuloso plan de escape.
Crowe proporciona una explicación adicional de por qué aceptó el papel: "Haggis me dijo en nuestro primer encuentro que el personaje era alguien capaz de hacer cualquier cosa por la mujer que amaba, incluso convertirse en una persona que probablemente ella dejara de amar. Cuando lo dejé me quedé pensando: esto es realmente interesante. Debo hacer esta película".
Haggis está orgulloso de los (no demasiados) cambios que efectuó en el libreto del original francés en que se basa. Agregó algunos personajes, y especialmente aumentó la ambigüedad del desenlace. "Esta debe ser la única `remake` angloparlante de una película francesa que es más oscura que el original", sostiene.
Observadores extranjeros han señalado que luego del heroísmo sin paliativos de Robin Hood, donde Crowe lideraba a sus hombres con discursos inflamados y espadas desenvainadas, resulta llamativo verlo en una película en la que durante mucho rato se encuentra solo en la pantalla, organizando minuciosamente su plan. Hay en su papel, se ha dicho, una mezcla de dolor silencioso y acciones complejas que lo convierten a la vez en criminal y peligroso pero también en romántico y noble (recuérdese empero que Crowe no ha sido solamente Gladiador o Robin Hood, sino también El informante y Una mente brillante; el hombre es versátil realmente).
Sea como sea, esa complejidad le gusta al actor. "Siempre me ha interesado lo heroico que surge de lo simple. De una manera u otra, siempre estoy buscando eso en mí mismo. Porque quiero tener cosas más grandes en las que creer personalmente", afirma.
POLÉMICAS. Fuera del cine, el actor es ciertamente algo menos que un héroe. Es altamente popular (o impopular) por su mal humor, se ha peleado reiteradamente con periodistas y otra gente que acaso se lo merecía, y hasta ha generado la existencia de una página web (Russell Crowe is a douche bag) cuyo objetivo en el universo es hablar mal de Russell Crowe. Haggis prefiere empero difundir otro perfil del actor: por ejemplo, el de "sponsor" de una de las primeras escuelas que se construyó inmediatamente después del terremoto de Haití de comienzos del pasado año.
Para consuelo de las autoridades uruguayas cabe consignar la declaración de Elizabeth Banks sobre el uso de Internet en la película. Según la actriz, la gente se escapa de prisión todo el tiempo, y se puede aprender cómo hacerlo viendo videos en YouTube. "El tema es si eres lo suficientemente valiente como para hacerlo y enfrentar las consecuencias", reflexiona.
El autor apadrinado por Clint Eastwood
Paul Haggis tiene a sus espaldas una extensa carrera como guionista y director de televisión, pero su mejor fama deriva de algunas cosas que escribió para Clint Eastwood (Million dollar baby, 2004; La conquista del honor, 2006; Cartas de Iwo Jima, 2006). De allí saltó a la dirección de cine y al Oscar con el drama ciudadano Vidas cruzadas (2004) y al conflicto sobre ciertos "daños colaterales" de Irak (La conspiración, 2007), proyecto que pudo llevar adelante gracias al apoyo del mismo Eastwood donde importaba sobre todo el elenco. Solo tres días es su tercer trabajo como director para la pantalla grande.
Tres de los muchos rostros de crowe
Gladiador
2000
Crowe debió ganar el Oscar el año anterior por su labor en "El informante", pero ya se sabe que la Academia de Hollywood es una institución con reacciones lentas. Se lo dieron por su héroe de una sola pieza en esta épica "de romanos" dirigida por Ridley Scott.
Una mente brillante
2001
Nueva candidatura al Oscar, aunque (con justicia) solo quedó en eso. Crowe sobreactúa al matemático, premio Nobel y esquizofrénico John Nash, en uno de esos papeles que inevitablemente invitan a la sobreactuación y que, por eso mismo, suelen llamar la atención.
Robin Hood
2010
Crowe y su habitual cómplice Ridley Scott soñaron con un Robin revisionista, pero luego pensaron que no sobrevivirían al encuentro con una turba de británicos enojados. La versión definitiva presenta a un arquero de Sherwood tradicional y heroico.