La comisión de infraestructura que se formó a comienzos de marzo en el Codicen -ante los múltiples problemas edilicios que se presentaron al inicio de cursos- presentó esta semana dos documentos que fueron aprobados por el organismo rector de la ANEP.
Según el consejero Néstor Pereira, que presidió la comisión, se elaboró un manual de uso de centros educativos y un protocolo de mantenimiento de edificios de la ANEP.
Los profesores y directores de los centros educativos deberán seguir las indicaciones de estos documentos "para no llegar a febrero del año que viene y tener los mismos problemas de siempre", indicó Pereira.
El manual de uso "es una recopilación de información que ya existía en la ANEP pero que estaba muy fragmentada", según Pereira, y consiste de "una serie de recomendaciones, por ejemplo, sobre cómo actuar ante problemas sanitarios, problemas de revoque o problemas de pintura, o cómo utilizar los materiales, de comedores o de laboratorios, para que no se deterioren".
Por ejemplo, si el personal del liceo detecta desprendimiento de revoques en el techo "se debe generar una zona de aislamiento e inmediatamente llamar a la unidad de mantenimiento", afirmó Pereira.
Según el consejero, una de las propuestas es crear un call center "para que los directores puedan comunicarse y se les dé alguna solución".
El manual de mantenimiento de los edificios da pautas generales para que el personal de los centros pueda "detectar las fallas que puedan ocurrir en un local", según Pereira.
El consejero afirmó que también se buscará "fortalecer las unidades de mantenimiento", ya que actualmente la cantidad de arquitectos residentes es insuficiente.
"Estamos tomando los recaudos jurídicos y económicos que corresponden para poder aumentar la cantidad de arquitectos residentes, pa-ra que puedan recorrer las instituciones y no esperar a que se produzca un problema para que el arquitecto se haga presente", indicó Pereira.
Rivera. La directora general de Secundaria, Pilar Ubilla, se reunió ayer en Rivera con los docentes del Liceo 3, donde existe una crítica situación de violencia estudiantil, con bandas de adolescentes enfrentadas y amenazas de muerte a los docentes. En el liceo de 1.900 alumnos hay grupos de hasta 60 estudiantes.
Debido a la mala relación entre la directora del liceo y los docentes, a pedido de Ubilla la directora no participó del encuentro. Durante la reunión los docentes afirmaron que "no se sienten respaldados" por la directora y fueron categóricos en que pretenden "soluciones a corto plazo".
Ubilla mencionó la voluntad de alquilar una casa para dividir a los grupos superpoblados y la posibilidad de que funcionarios del liceo hagan horas extras como porteros.