Una imponente retrospectiva dedicada a Alexander McQueen se inaugura hoy en el museo Metropolitano de Nueva York. La exposición permanecerá abierta hasta el 31 de julio, tras una cena de gala caritativa que tuvo lugar el lunes organizada por el Instituto de la Vestimenta del museo y a la que asistieron famosos.
"Con su fascinación por lo macabro, lo grotesco y lo sublime, Alexander McQueen era un gran artista, y está en su lugar en el museo", declaró Andrew Bolton, curador de la exposición "Belleza Salvaje".
"Con la atención que pone en los detalles y su pasión, fue un verdadero genio", comentó por su parte Sarah Burton, directora artística de la casa "Alexander McQueen", que perpetúa la marca y acaba de confeccionar el vestido de novia de Kate Middleton, duquesa de Cambridge, y esposa del príncipe Guillermo.
McQueen falleció el 11 de febrero de 2010 a los 40 años, tras 19 años de una carrera descomunal. Era adepto a las puestas en escena extravagantes y los organizadores de la muestra hicieron hincapié en ese aspecto.
Citas de este hombre talentoso y complejo decoran los muros de las salas donde se exponen unos cien modelos y otros tantos accesorios, en un decorado oscuro que ha sido cubierto con espejos y cemento gris.
La música ambiental recuerda el viento que sopla en un bosque o los suspiros eróticos de una pareja. Un ventilador levanta una falda de seda, los maniquíes están cubiertos con máscaras, plumas o cascos de esgrima. "Hay que conocer las reglas para transgredirlas, y para eso estoy aquí, para romper las reglas dentro del respeto de la tradición", puede leerse detrás de una chaqueta de fieltro decorada.
Los pantalones con cintura bajísima, otra de las firmas del creador, vienen acompañados por una leyenda: "con estos pantalones que apenas cubren las nalgas quiero alargar los cuerpos y no solamente mostrarlas".
McQueen se sentía atraído por lo macabro, como lo demuestra un saco "Jack el destripador acecha a sus víctimas", presentado en 1992 en el prestigioso colegio St. Martins de Londres. "La muerte forma parte de la vida. Es triste, melancólica y romántica a la vez. Todo tiene un fin", escribe. El fallecido diseñador recurría a toda clase de materiales, incluyendo caracoles o cocodrilos embalsamados.
El romanticismo es la nota dominante de la muestra integrada por las salas "Romántico gótico", "Romántico nacionalista", "Romántico exótico" y "Romántico primitivo". (AFP)