Con una tasa de desempleo que ronda el 6% de la Población Económicamente Activa, el gobierno se propone modificar algunos parámetros para dar beneficios fiscales al amparo de la ley de inversiones y ya no premiar a los proyectos por la cantidad del empleo, sino por la calidad del mismo.
En ese sentido, Formación Profesional de la Dirección Nacional de Empleo del Ministerio de Trabajo y la Unidad de Apoyo al Sector Privado del Ministerio de Economía trabajaron en un indicador para incluir "a la población con mayor dificultad en acceder a un empleo: menores de 25 años, mayores de 45 años, mujeres y la población del programa Objetivo Empleo", según una presentación de Trabajo a la que accedió El País.
El otro indicador para tomar en cuenta la "calidad" de empleo será el de "Formación profesional continua y capacitación" lo que "para las empresas puede significar una estrategia de afrontar los cambios tecnológicos, sociales y económicos" y "por ello apostar a la formación continua de los trabajadores puede ser vista como una inversión", indica la presentación.
Hoy se presentará el "Informe sobre los Proyectos de Inversión presentados a la Comap en el año 2010, desde la perspectiva de la generación de empleo".
Los proyectos que se presentan para recibir beneficios fiscales reciben puntajes por creación de empleos -que cambiaría por calidad- y aumento de exportaciones entre otros.
El informe señala que en 2010, los 583 proyectos de inversión por US$ 1.424,2 millones se comprometieron a generar 7.913 empleos. De ellos, empleados de oficina son 23,6% del total, seguido por trabajadores no calificados con 19,9%. Por este último dato se propone premiar la capacitación de trabajadores en los proyectos.