EDUARDO DELGADO
El gobierno realizará una fuerte apuesta para conectar la educación con el trabajo, reducir la deserción estudiantil y reincorporar a los jóvenes que dejaron de estudiar y no trabajan, generando recursos según las necesidades del mercado.
Un grupo integrado por los ministerios de Educación y Cultura, Trabajo y Seguridad Social, junto a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto elabora propuestas con ese objetivo. "Asociación entre trabajo y estudio, esa es la idea", expresó el ministro de Trabajo Eduardo Brenta sobre las propuestas que se analiza implementar, algunas de las cuales se presentarán en el Consejo de Ministros del próximo lunes 25 de abril.
El ministro de Educación y Cultura Ricardo Ehrlich dijo que lo esencial es "la inclusión de los jóvenes a través de la educación y el trabajo", fundamentalmente de los jóvenes entre 15 y 29 años "que se alejaron del sistema educativo y no tienen trabajo pleno". Ese grupo, conformado por unas 70.000 personas, ronda el 11% de la población comprendida en esa franja etaria.
En su columna del sábado, el analista Andrés Oppenheimer se refirió a "nuevos datos" de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), según los cuales hay 20 millones de jóvenes en Latinoamérica que ni trabajan ni estudian. De este total de "ni-nis", 16 millones ni siquiera están buscando trabajo, en muchos casos "porque han perdido toda esperanza de hallar empleo", detalla.
El gobierno trabaja sobre cuatro líneas de acción: mantenimiento en el sistema educativo de los que hoy están en el mismo; ampliación de los programas dirigidos a reinsertar en el sistema educativo a los que desertaron; asociación, formación, capacitación profesional e inserción laboral; y por último inclusión de los valores del trabajo en la educación.
"No está dirigido solo a quienes no estudian ni trabajan, es mucho más amplio", destacó Brenta. El secretario de Estado señaló que las propuestas abarcan la "educación en su concepción más amplia, la que incluye educación formal y no formal".
"Esto está asociado a la deserción en el sistema educativo, pero también a las posibilidades que ofrece la economía y la necesidad de tener recursos humanos capacitados para aprovechar las oportunidades laborales que ofrece el mercado", agregó el titular de Trabajo.
"Se crearon 35 mil puestos de trabajo, estamos en la tasa de empleo más alta de la historia y por suerte más gente busca empleo en el mercado; pero sucede que muchas veces la oferta no se junta con la demanda", acotó Brenta.
Por su parte, Ehrlich declaró a El País que hay un segmento de la población "de jóvenes que están en un contexto social más vulnerable, donde se verifican problemas de rezago en los cursos educativos, una desvinculación importante que se ha producido a lo largo de muchísimos años. Entonces aquí lo que tenemos que hacer es cerrar la canilla y lograr que los jóvenes avancen, para eso hay que diseñar propuestas. Hay algunas como el Compromiso Educativo, hay otras en el sistema de enseñanza media que ya están en marcha, que van a fortalecer planes como la extensión del horario pedagógico y el acompañamiento de los jóvenes bajo distintas formas", afirmó.
Ehrlich agregó "por eso estamos tendiendo a cerrar la canilla de ese goteo permanente de jóvenes", en referencia a los que dejan los centros educativos, y al mismo tiempo "tenemos que lograr revincular, generar oportunidades, para ver cómo hacemos que todos aquellos que ya se desvincularon vuelvan, y otros que no son tan jóvenes y que tienen que contemplar sus ciclos educativos también lo hagan", sostuvo el jerarca.
Ehrlich indicó que el país "precisa gente con mejores capacidades", y que "los núcleos familiares levantan su autoestima cuando los adultos completan su formación, eso repercute en su lugar de trabajo, en él y su familia", expresó.
"Tenemos también que crear puentes para la inserción laboral, para la educación en el trabajo", resaltó el ministro de Educación y Cultura.
Equipo: Ministerio de Educación y Cultura, OPP y Trabajo elaboran planes para jóvenes.
La diferencia con los colorados
El Ministro Brenta hizo hincapié en que el gobierno busca este tipo de soluciones para los jóvenes y contrapuso esto con la posición de los sectores de la oposición que reúnen firmas para bajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años.
Adelantó que el grupo que trabaja en propuestas para este tema hará "una presentación integral", porque "sabemos que algunos van a salir a decir que hay que preocuparse de los que trabajan y no de los que dejaron de trabajar, de los que estudian y no de los que dejaron de estudiar". "No queremos entrar en eso, que es una falsa contradicción que siempre se plantea", afirmó.
"La idea es fortalecer la apuesta a la educación y asociarla con el trabajo, que ha estado históricamente disociada, y cerrar brechas de exclusión social generadas por gobiernos blancos y colorados", dijo Brenta.
El ministro aseveró que "algunos se preocupan de los jóvenes desde una mirada, la de bajar la edad de imputabilidad". "Después que generaron el daño, cuando tuvimos los niveles de pobreza más altos de la historia generados por el gobierno de (Jorge) Batlle, ahora a Batlle se le ocurre que la solución es bajar la edad de imputabilidad y sale a juntar firmas", agregó.
"Creemos que, sin desconocer problemas de seguridad, la solución es cerrar la brecha social y apostar a la educación y el trabajo. Unos apuestan a una cosa y nosotros a otra", concluyó Brenta.