Hace 11 años, el 7 de abril de 2000, un camión cisterna de Conaprole embistió a un ómnibus tras perder el control por causa de una baliza arrojada por desconocidos desde el puente de Carlos María Ramírez, que cruza la ruta 1. En el ómnibus, que iba rumbo a Buenos Aires, estaba Nicolás García, en ese entonces de 22 años.
El impacto y los golpes del choque le provocaron una fractura en la columna y la médula. Después de seis meses de internación, Nicolás salió del hospital en silla de ruedas, con la total certeza médica de que ya no volvería a caminar.
Desde ese entonces pelea por que haya responsables en un hecho que le cambió la vida por completo y del que nadie se hizo cargo, asegura. Pasó de ser un feriante trabajador de 22 años a una persona inválida, de un momento a otro.
Al poco tiempo del accidente Nicolás inició una demanda a la compañía de ómnibus que lo transportaba y a Conaprole, por el camión de lácteos que participó en el accidente. El año pasado (diez años después de la tragedia) el juez de la causa desestimó cualquier responsabilidad de las empresas en el hecho. Nicolás, y los familiares de las víctimas que fallecieron, no cobraron indemnización alguna por el juicio.
Indignados por haber esperado diez años y encontrarse con un resultado que a su criterio resulta "una total impunidad", decidieron apelar el fallo. De ese hecho también pasó otro año; en total 11 años. Y la respuesta, sencillamente, fue que no habían estudiado la apelación. "Hoy se cumplió un año del fallo del juez y de nuestra apelación. Pero la respuesta en la Justicia sigue siendo que el expediente todavía no fue derivado al Tribunal de Apelaciones", según la abogada del joven. "Mañana se cumplen 11 años del accidente. En la vida de una persona, 11 años es mucho tiempo como para que hagan esto", dice Nicolás, indignado. Hoy vive en la casa de sus padres, que ya están entrados en años. Para el día a día se la rebusca organizando eventos musicales, pero pasa dificultades. Cobra una pensión de $ 4.000. "Yo era una persona independiente, y de la noche al día quedé paralizado. Iba en un servicio que me brindaba una empresa. Nadie se hizo cargo de lo que pasó. Nadie responde. No puede ser", se lamentó.