MALDONADO | MARCELO GALLARDO
El hombre que conducía la moto donde viajaba Jenifer Mariño fue procesado. Un caso que provocó conmoción en Maldonado y dio lugar a varias movilizaciones y "escraches" por parte de los familiares de la víctima.
La jueza penal Adriana Graziuso procesó ayer por un delito de homicidio culpable al conductor de la moto que protagonizó el accidente del pasado 1º de enero en el cual perdió la vida la joven Jenifer Mariño y por el cual un turista brasileño se encuentra enjuiciado. El ahora procesado deberá cumplir la prisión preventiva por razones de salud en su domicilio, según lo dispuso la jueza al dictar el auto de procesamiento.
Al término de una larga audiencia celebrada en la víspera, el fiscal letrado Luis Pacheco decidió pedir el enjuiciamiento de Rodolfo Sosa, conductor de la moto que entró en colisión con la camioneta Mitsubishi en la esquina de las calles 27 y 18 de Punta del Este, el pasado 1° de año. Ante el pedido del titular de la acción penal, la magistrada procesó al conductor de la moto, a quien le imputó un delito de "homicidio culpable".
El informe de la Policía Técnica, elaborado en la misma madrugada de los acontecimientos, estableció dos hipótesis sobre cómo se generó el choque que le costó la vida a la joven Jenifer Mariño.
Por un lado, el informe sostuvo que el conductor de la moto circulaba por la calle 27 y que al llegar a la esquina con la calle 18 no había respetado el cartel de Pare que habilita la preferencia a quienes circulan por la derecha. Por otro, que el conductor de la moto circulaba por la calle 18 y que llegado a la esquina con la calle 27 invadió la senda de la camioneta tripulada por el brasileño.
Sosa, al ser interrogado en la audiencia de la víspera aseguró que no recordaba si circulaba por la calle 27 o por la calle 18.
Sin embargo, de las actuaciones de la víspera quedó establecido que el joven además de circular sin casco, con visión en un solo ojo, no tenía la habilitación para conducir motos expedida por la Intendencia de Maldonado. Sosa jamás obtuvo la libreta de conducir, indicaron fuentes del caso consultadas por El País.
En tanto, el conductor brasileño que conducía ebrio la camioneta, recuperó la libertad el pasado jueves y se apresta a regresar a su país luego de depositar la fianza de US$ 15.000 exigida por la justicia penal de Maldonado.
"Con este procesamiento, la discusión jurídica que se abre hoy en el país, se centrará en si el aporte causal mayoritario lo constituye el exceso de alcohol o no haber respetado un cartel de Pare, manejar sin libreta de conducir, sin casco y sin un ojo", dijo por su parte ayer Jorge Barrera, abogado del conductor brasileño.
En tanto, en los estrados judiciales civiles, los familiares de Jenifer Mariño entablaron una demanda por daños y perjuicios de US$ 600.000 contra el brasileño. Los familiares, tres semanas atrás, realizaron un escrache contra el brasileño frente al apartamento donde actualmente reside en Punta del Este. Allí debía, además, cumplir el arresto domiciliario.