Para el gremio bancario AEBU, un informe del FMI sobre el sistema financiero tiene "preconceptos" e incurrió en "errores". El Fondo sugirió realizar "algunos recortes" de empleados poco calificados para mejorar las ganancias de los bancos.
En ese trabajo -publicado por El País el 8 de marzo-, el Fondo Monetario Internacional (FMI) argumentó que los bajos rendimientos de la alta proporción de activos líquidos, el rápido aumento de costos de personal y la alta inflación, son los que generan que los bancos uruguayos tengan baja rentabilidad. Para mejorar eso, sugerían entre otras cosas que "los salarios bancarios no deberían seguir aumentando muy por encima de la inflación" y "algunos recortes en la mano de obra poco calificada".
El presidente de AEBU, Gustavo Pérez, dijo ayer en el portal del gremio que el organismo incurrió en serios errores que invalidan sus conclusiones. Pérez señaló que los directores y gerentes (el 27% del personal) de los bancos uruguayos percibe el 48% de las retribuciones, en cambio el personal administrativo -que representa el 40% de los trabajadores- percibe apenas un 22% de la masa salarial.
Además, indicó que en las remuneraciones del personal superior no están incluidos otros gastos de los que se hacen cargo las empresas, como el pago de alquileres de casas, la entrega de vehículos para su uso y el pago de colegios y servicios médicos.
Según Pérez "las cifras que manejamos demuestran el escaso impacto que tendría en la situación de los bancos desprenderse de trabajadores" que perciben solo el 22% de la masa salarial total. Agregó que el período elegido por el FMI para hacer el estudio fue "atípico" porque "ya en 2010 el negocio creció casi un 20 %, dato que no entró en el período estudiado y que habría cambiado los resultados obtenidos".
Para el presidente de AEBU parte de la performance de los bancos "se debió a las políticas macroeconómicas del Banco Central, con las cuales nada tienen que ver los funcionarios".
Incluso cargó sobre las bancos que tienen "la mayor responsabilidad" de la baja rentabilidad porque "se niegan a crecer en el negocio". Ejemplificó que en el proyecto de inclusión financiera del gobierno, "los bancos condicionaron su aporte a una reducción del 10% de la tasa del IVA" a las compras con tarjeta.