"Los actuales dirigentes (de Libia) deben abandonar el poder sin demora", declaró el presidente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy, en el marco de una reunión extraordinaria del bloque en Bruselas.
Además los gobiernos de la UE dieron estatus de "interlocutor político" a la oposición sumándose a lo hecho por Francia en el día de ayer. Por su parte el premier italiano, Silvio Berlusconi, afirmó que Gadafi "no puede más ser considerado un interlocutor creíble".
Además el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que el mundo tiene la "obligación" de evitar en Libia otra masacre de civiles similar a la de Ruanda.
"No sólo Estados Unidos, pero la comunidad internacional tiene la obligación de hacer lo que pueda para evitar que se repita algo similar a lo que ocurrió en los Balcanes en los 90, a lo que ocurrió en Ruanda", aseguró Obama durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
En tanto en Libia, el régimen de Gadafi ganó fuerza con una victoria sobre los rebeldes en Zauia, una ciudad clave cerca de Trípoli, mientras fortalece su control en la capital y áreas aledañas.
En Zauia, tanques manejados por leales a Gadafi y camiones montados con armas antiaéreas estaban estacionadas en medio de la plaza principal y los seguidores del líder libio se manifestaban en la zona. La mezquita que está cerca fue destruida y las fachadas de otros edificios cercanos quedaron devastadas.
Las fuerzas opositoras siguen controlando las instalaciones petroleras y las áreas industriales de Ras Lanuf, aproximadamente a 16 kilómetros (10 millas) al este de la zona residencial. Cuatro personas murieron y 42 resultaron heridas durante el combate del jueves.
En Bengasi, bastión de la oposición, más de 10.000 personas se reunieron después de la oración para exigir la salida de Gadafi.
En base agencias