Es el hábito de decir que no. Esa es la única explicación posible a la reacción de dirigentes oficialistas ante la propuesta del senador Bordaberry de aumentar de las horas de clase en las escuelas que lleve a que se dicten un mínimo de 200 días al año. Vale recordar que fue el Presidente Mujica quien puso el tema en cuestión, al señalar que en Uruguay se dictan 150 días anuales de clase, mientras en China "andan por los 240". Se quedó corto el Presidente. China dicta un promedio de 251 días de clase al año, Corea 222 e Israel 215, por citar tres casos. Como se ve, son países que asumen la importancia de la educación. Sin embargo aquí, los dirigentes oficialistas, que se suelen quejar de la falta de ideas para mejorar la educación, cuando se le presenta un proyecto concreto, sólo buscan las patas de la sota.