MARCELA DOBAL
La extensión de las licencias no automáticas de importación de 400 a 600 productos en Argentina alcanza a industrias uruguayas que el año pasado representaron por lo menos la quinta parte de las exportaciones a ese país, unos US$ 100,6 millones.
El Ministerio de Industria realizó un mapeo de cuáles son los nuevos bienes que fueron incluidos por Argentina al régimen de licencias no automáticas y qué peso tienen en las ventas al país vecino.
Así, determinó que cerca del 20% del total de las exportaciones medidas en monto a Argentina tendrán que realizar ese trámite, según informó ayer a El País el director nacional de Industria, Sebastián Torres.
"Los productos que más comercializamos en esos nuevos rubros son vehículos y componentes, donde están sobre todo partes y accesorios de automotores, máquinas y material eléctricos, como cables y conductores aislados, papel y cartón y muebles", indicó.
Aclaró que se trata de un estudio "ex ante", porque se hace en base a datos del año pasado. "El impacto aún no se puede medir porque es con datos de 2010", dijo. No obstante, dijo que permite tener un buen escenario de análisis.
Las exportaciones a Argentina sumaron US$ 503,2 millones el año pasado, según datos del instituto Uruguay XXI. Por tanto, los rubros que deberán tramitar licencias no automáticas suman exportaciones por US$ 100,6 millones.
Si el comercio de esos productos se viera afectado, el saldo desfavorable que obtiene Uruguay en el comercio con Argentina continuaría creciendo, si se tiene en cuenta que siempre fue negativo desde por lo menos 1993 y el año pasado sumó US$ 907 millones, según datos de la Cámara de Industrias.
Un dato no despreciable es que los rubros comprendidos por la nueva resolución suelen concentrar el destino de sus exportaciones en el vecino país, ya que se les dificulta dirigir sus productos a otros mercados.
La aplicación de licencias no está prohibida por la Organización Mundial de Comercio, siempre que no sean usadas en perjuicio de los flujos comerciales. Pero los antecedentes recientes muestran que en varios casos las licencias que exige Argentina no fueron aprobadas dentro del plazo máximo de entre 30 y 60 días. Eso hizo que las industrias locales perdieran negocios, ya que sus clientes no podían esperar a que culminara el trámite.
Torres indicó que del total de exportaciones a Argentina, el 6% eran vehículos y componentes, mientras que otro 4% eran máquinas y material eléctrico, otro 4% eran papel y cartón y un 2% eran muebles.
Lo que preocupa a los industriales es que el gobierno ha sostenido un discurso de integración productiva con la región y donde más desarrollada estaban las cadenas era en el rubro automotriz (que ahora pasó a representar el 23% del total de exportaciones bajo régimen de licencia).
El director de Industria sostuvo que el gobierno continuará apostando a la integración productiva porque el interés de los inversores argentinos "sobre pasa" las expectativas. "Tenemos que asegurarnos que este tipo de medidas no impidan que el comercio siga funcionando" y vamos a atender con mayor urgencia el caso", dijo.
A los US$ 100,6 millones en productos industriales que podrían verse afectados, se suman las consecuencias que trajo en la industria de alimentos envasados la orden informal que dio el secretario de Comercio Interior argentino, Guillermo Moreno, de no importar productos que tengan un equivalente en la industria nacional.
Por ejemplo, solo en el rubro "productos de panadería, pastelería o galletería" se exportaron US$ 339.185, en "chocolate y demás preparaciones alimenticias que contengan cacao" se vendieron US$ 1,5 millones, en "preparaciones para sopa, potajes o caldos" el monto fue de US$ 33.761. Se debe tener en cuenta que las ventas ya estaban afectadas en 2010.
Ayer, el embajador de Argentina en Uruguay, Dante Dovena, dijo a Radio Uruguay que las medidas no discriminan a Uruguay sino que son para defender al mercado interno de productos asiáticos. Pidió que no se exagere sobre los efectos de la medida. "No me digan que las dificultades en el comercio entre los dos países tiene que ver con la compra de pan dulce o la compra o no de las roscas de Pascua", afirmó.
Frenan maquinaria agrícola y autos
n El gobierno argentino está buscando que las empresas nacionales sean las que capitalicen el crecimiento de la demanda de maquinaria agrícola, que se prevé aumente 20% este año con respecto a 2010, según proyecciones privadas. "La línea que bajó el Ministerio de Industria (que conduce Débora Giorgi) fue la siguiente: el nivel de importaciones para 2011 no podrá superar las importaciones de 2010", dijo al matutino La Nación Christian Lancestremere, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores, entidad que agrupa a multinacionales que importan, en especial desde Brasil. Ese pedido de Industria incluye que para poder importar se deberá compensar la cantidad de dólares de importaciones con exportaciones. Para las máquinas como tractores, cosechadoras y pulverizadoras, rige desde hace dos años el sistema de licencias previas. Pero, según Lancestremere, desde enero pasado no se están aprobando nuevas licencias. El año pasado, del 100% del mercado de tractores, estimado en 6.500 unidades, el 85% correspondió a equipos importados con unos US$ 280 millones, en su mayoría de Brasil. El 15% restante del mercado está en manos de fábricas argentinas. Por otra parte, Giorgi advirtió que las cámaras de importadores y distribuidores de autos de alta gama seguirán encontrando obstáculos para ingresar esos vehículos en el país -trancadas desde hace dos semanas- hasta que no desarrollen proyectos de exportación de bienes o servicios que permitan algún tipo de compensación.
Temen que traba presione inflación
Cristina se reúne con empresarios de la vecina orilla
Temiendo que las trabas a la importación empujen un brote inflacionario en la vecina orilla, la presidenta argentina, Cristina Kirchner, ordenó a los ministros de Economía, Amado Boudou y de Industria Débora Giorgi y al secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno a recibir a directivos de cámaras empresariales y compañías cuyos sectores se estén viendo protegidos por la aplicación de licencias no automáticas de importación para advertirles que no tomen ventaja de la menor oferta de productos para elevar sus precios, informó El Cronista. Se trata de empresas de los sectores metalúrgicos, autopartes, textil, bicicletas y partes, electrónicos de consumo, autos de alta gama y vidrio que ven retrasado el ingreso de productos importados que compiten con su mercadería.