El gobierno argentino bloqueó la importación de autos de alta gama como primera medida para que las empresas reduzcan en un 20% las compras. La aduana impide el despacho de autos y motos de 11 marcas.
La medida no impacta a Uruguay ya que el país también es importador de dichas marcas.
El gobierno argentino les había pedido en diciembre a importadores y distribuidores de autos sin plantas fabriles en el Mercosur que elaboren un programa sistemático de reducción del 20% de las importaciones y la conformación de acuerdos con autopartistas locales para exportar productos hechos en Argentina. Y la presión no tardó. El gobierno materializó su interés con una restricción de hecho para el ingreso de vehículos y motos de alta gama de las marcas Audi, BMW, Mercedes-Benz, Kia, Chrisler, Mitsubishi, Subaru, Volvo, Jaguar, Porsche y Alfa Romeo.
Los despachantes de aduana de estas compañías se encontraron ayer con una "pared" cuando gestionaban los trámites para verificar y liberar a plaza las unidades que ya se encontraban en los depósitos fiscales. "Sabíamos que querían reducir el déficit de la balanza comercial, pero no vimos hasta ahora ninguna norma firmada", dijo un despachante. Sin importar si ya tenían documentadas las carpetas y pagados los tributos de importación, bajo ningún concepto pudieron retirar los vehículos (autos y motos) de los depósitos fiscales.
La orden -en rigor, un correo electrónico- partió de la Subdirección General de Control de la Dirección General de Aduanas (DGA), llegó a todas las áreas operativas en donde se efectúa el ingreso al país de este tipo de vehículos y sus insumos. La subdirección, a cargo de Silvio Minisini, instruyó a todas las reparticiones que frenen o detengan cualquier operación que incluya la importación de autos y motos de Audi, BMW y Mercedes-Benz.
Sin explicaciones. "Los verificadores (de Aduana) no dan explicaciones. Nos mandan a hablar con los jefes operativos", indicó el despachante. Otra fuente del sector destacó que los funcionarios justifican el bloqueo en "instrucciones" de la Subdirección General, e indican que los damnificados deben remitirse, por escrito, a la Dirección de Investigaciones, que depende de esa Subdirección. Sin embargo fuentes oficiales advierten que la medida se dio porque los importadores no presentaron los planes que se pidieron.
Fuentes de Audi declinaron hacer comentarios y señalaron que se enteraron ayer de la imposibilidad de liberar los vehículos importados. La marca alemana vendió en 2010 4.211 unidades, frente a las 2.701 de 2009. "No vamos a hacer ningún comentario al respecto", indicaron desde Mercedes-Benz, firma que comercializó 4.080 unidades en 2010, casi el doble de las 2.070 de 2009, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
Según el Ministerio de Industria, el crecimiento de las importaciones tiene un ritmo del 40% y en 2010 rozaron los US$ 1.000 millones. El gobierno quiere un recorte de US$ 200 millones. Y si no hay voluntad privada, demuestra con estas acciones que cuenta con los recursos necesarios para desalentar las importaciones.
La industria automotriz, mientras tanto, alcanzó en enero una producción de 46.948 unidades, lo que implica una suba de 48,6% interanual pero una baja de 28,8% contra diciembre, según informó la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). LA NACIÓN / ÁMBITO FINANCIERO