CARLOS REYES
Este sábado con un espectáculo que promete ser transgresor, Alberto Restuccia invita a celebrar los 50 años de Teatro Uno, la gran compañía uruguaya de vanguardia. Con esta obra se abre un calendario de espectáculos que va hasta fin de año.
"El sábado va a ser una performance con poesía, que la hacemos porque el primer espectáculo de Teatro Uno fue con poesías, mías, de Cerminara y de Freccero. Entonces para festejar los 50 años arrancamos con poemas, pero de carácter humorístico", explicó a El País Restuccia, quien se presentará desde este sábado a las 21.30 horas en el Museo del Vino, en Maldonado y Gutiérrez Ruiz. El show irá por febrero y marzo, con entradas a $ 150, siempre los sábados.
"Los poemas son en realidad de Bety Faría, porque están escritos en primera persona del femenino. Se trata de un personaje que apareció por primera vez en 1970, cuando hicimos con el "Bebe" Cerminara y Pepe Vázquez, Las criadas, de Genet: el primer grupo que hacía travestismo en Uruguay fue Teatro Uno", agrega el actor y director.
Según explica el artista, Teatro Uno tiene dos fechas de fundación. La primera, en febrero de 1961, cuando tuvo lugar un encuentro entre Cerminara y Restuccia, quienes comenzaron haciendo seminarios sobre autores del teatro del absurdo: Artaud, Beckett, Ionesco. Y la segunda fecha es en enero de 1963, cuando hicieron el primer espectáculo.
Para esta temporada el escritor y performer prepara otros títulos: a partir de mayo hará El perseguidor, de Cortázar, con un trío de jazz integrado por Felipe Ahunchain (teclados), Antonino Restuccia (bajo), y Rodrigo Del Castillo (batería). También planifica hacer El cuarto propio, de Virginia Woolf (con Fernanda Moreno), y Haciendo Buko, sobre Charles Bukowski, espectáculo en el que rendirá homenaje a la fallecida actriz Ana Blankleider.
"Ana Blankleider se inscribió en Teatro Uno y empezó como discípula, y después hizo una serie de espectáculos en el viejo boliche Juntacadáveres, entre ellos A la cama con Ana. Con ella hicimos algunos espectáculos, entre otros repuso conmigo A la cama con Ana, en el Lobizón de la calle Yi. Había un invitado por cada show, y ella llamaba a Beti, la empleada: y era muy cómico. El maestro era el sirviente de la discípula".
"Yo creo que Ana no era una actriz en el sentido académico, sino más bien una performer. Fue una experiencia muy linda trabajar con ella. Como con tanta gente de Teatro Uno que ya se ha ido. Quedamos ahí los dos sobrevivientes: Graciela Figueroa (que este año va a hacer un solo con motivo del aniversario) y yo. Quedamos nosotros dos luchando en distintas áreas, ella en la danza y yo en el teatro".
El aniversario de la compañía será festejada también con el reencuentro de Jorge Denevi y Restuccia en un espectáculo, el primero como actor y el segundo como director. Restuccia ya dirigió a Denevi en Los enanos y Esperando a Godot, dos montajes clave de la vanguardia local, y ahora lo volverá a dirigir en El audífono.
También Susana Groisman y Roberto Fontana se sumarán al aniversario de la compañía, que rematará la temporada con Rey Lear. "Este año la Comedia Nacional hace Rey Lear, y esta puesta de Teatro Uno es una versión actual, y se va a poder contrastar un poco ambas".
"Creo que Teatro Uno nació en el under y luego de 50 años volvió al under. Yo en los boliches me siento muy cómodo, porque se prestan más a lo interactivo, lo espontáneo, que no se da con esa cosa tan severa que tiene el teatro de la sala oscura y la cuarta pared. Yo prefiero meterme entre las mesas, aunque también este año vamos a trabajar en salas de teatro", adelanta Restuccia.
"A mí no me gusta ser didáctico en los espectáculos, pero es fácil reconocer que Uruguay es un país bien pacato, como todo el mundo sabe. Y por eso, este espectáculo que voy a estrenar el sábado va a ser transgresor. Es un espectáculo musical, que tiene poemas y música, es algo muy performático, más una serie de elementos en escena que no conviene revelar".
"No quiero ser didáctico sobre ningún modelo de sexualidad. Yo hablo de mi misma (y utilizo la primera persona del femenino) porque me siento una mujer encerrada en un cuerpo de hombre. Aunque no reniego para nada de mi genitalidad masculina".