DAVOS | AFP Y AP
El presidente francés Nicolas Sarkozy afirmó en el Foro de Davos que ni él ni la canciller alemana Angela Merkel abandonarán "nunca" al euro y volvió a defender la creación de un impuesto a las transacciones financieras.
"Les puedo garantizar que tanto Merkel como yo, nunca, ustedes me escuchan, nunca, abandonaremos el euro", declaró Sarkozy en la 41ª edición del Foro Económico Mundial (WEF) que se celebra en la selecta estación de esquí de los Alpes suizos. "La cuestión del euro no es sólo monetaria, no es sólo una cuestión económica. Es una cuestión de identidad. El mensaje sobre el euro es un mensaje muy simple: es tan importante, que estaremos cuando sea necesario para defenderlo", insistió.
Según responsables y expertos reunidos en un debate en el marco del WEF, Europa hubiera caído en una "crisis terrible" sin el euro. Presente en Davos, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, estimó que "no hay crisis del euro", pero que es necesario mejorar la vigilancia de los 17 países miembros del espacio de la moneda única.
De su lado, el primer ministro griego Giorgos Papandreou aseguró que su país, que debió ser rescatado el año pasado por sus socios europeos ante el riesgo inminente de caer en bancarrota, no necesita "reestructurar" su deuda pública. "Tenemos un camino muy claro, una hoja de ruta para salir del problema de la deuda", afirmó.
Sarkozy aprovechó también su presentación en Davos para precisar sus prioridades al frente del G20 de potencias industrializadas y emergentes, bajo presidencia francesa este año, y volvió a la carga con su iniciativa de una tasa sobre las transacciones financieras, sugiriendo que "un grupo de países líderes" dé el ejemplo y la adopte. "En Copenhague, los grandes países del mundo tomaron la decisión de girar a los países más pobres US$ 120.000 millones anuales a partir de 2020. Como todos nuestros prespuestos están en déficit, no hay nadie que pueda imaginar que ese dinero provendrá de los presupuestos del Estado. Por ello, no tenemos opción", declaró. "Si no queremos ser criticados, es necesario crear financiamientos innovadores. No es una elección, es algo inevitable".
Sarkozy también consideró que el Fondo Monetario Internacional debería ampliarse hacia la medición, seguimiento y aplicación de las nuevas normas sobre los desajustes económicos globales.
"Para la presidencia francesa del G-20, sólo hay una organización internacional apropiada para hacer esto, y esa es el FMI", afirmó. "Así que creo que vale la pena repensar los estatutos del FMI para hacer que el organismo esté a cargo de la coordinación de las políticas económicas, financieras y monetarias y de la aplicación de los indicadores".
CAMBIO CLIMÁTICO. En el encuentro, surgieron otros temas de repercusión internacional. Los presidentes de México, Felipe Calderón, y Sudáfrica, Jacob Zuma, instaron en Davos a Estados Unidos a asumir su "liderazgo" mundial y comprometerse con más firmeza en la lucha contra el cambio climático.
"El mundo está esperando una acción de Estados Unidos. Se necesita algo serio, un compromiso serio", dijo Calderón. "Es imposible hacer algo serio sin la participación norteamericana. No me importan las palabras, me importan las acciones", agregó Calderón. En la misma sintonía, el sudafricano Zuma afirmó que "Estados Unidos es uno de los líderes del mundo" y "no puede estar fuera de esto". "Estados Unidos debe aparecer en el liderazgo. Es un desafío crítico", insistió Zuma.
Si bien ambos líderes pidieron un compromiso más importante de la mayor potencia económica mundial y uno de los dos principales emisores de gases de efecto invernadero, reconocieron que el presidente Obama está "moviendo a la sociedad" de su país para poder avanzar en este crítico tema.