NEW YORK TIMES | MIKE HALE
En la casa de James Caan en Los Angeles, casi no hay evidencia de su larga carrera en el cine. Un póster de "Rollerball" (película que él considera subestimada) cuelga cerca de una pintura que muestra una pelea de boxeo, firmada por Stallone.
Caan también posee un excelente póster italiano de El padrino, la película que lo hizo famoso a sus 32 años. Pero para ver ese afiche se debe salir de la guarida del actor y entrar al baño de huéspedes. Este antojadizo toque de decoración refuerza la impresión de que mientras este intérprete de setenta años tiene un saludable ego de actor, y una larga historia como chico malo, mantiene cierto sentido del humor en cuanto a su idea del lugar que ocupa en la industria.
¿De qué otra manera se podría explicar lo que ocurría en su casa algunos días atrás? La estrella de más de ochenta películas, nominado al Oscar y a los Emmy, se sentó para un extenso chat que al otro lado lo conectaba con usuarios anónimos con nombres como "Buckhollywood", que le pedían que actuase en sus películas de estudiantes. Amable, Caan respondía las preguntas en una computadora, cumpliendo su rol como director consejero de Openfilm.com, un sitio de videos y tecnología.
Openfilm intenta diferenciarse de You Tube y otros sitios parecidos al tener una política selectiva en los videos que almacena y distribuye. También ofrece asistencia y entusiasmo a los realizadores que envían allí sus cortometrajes. Y ahí es donde aparece Caan junto a otros miembros de la directiva que ha reclutado: Robert Duvall (quien actuó con él en El padrino y The rain people) Mark Rydell (que lo dirigió en películas como Permiso de amor hasta medianoche y Por los muchachos) y su hijo Scott Caan (nominado a un Globo de Oro como actor de reparto por la serie Hawaii Cinco-0).
A juzgar por la actuación "online" de Caan padre (accesible a través de openfilm.com/chats), las asperezas de Internet le caen bien. Parecía estar en su elemento mientras bromeaba con los dos jóvenes que moderaban el chat.
Trabajar como la cara visible de una página web es, en parte, una apuesta financiera para Caan. "Nadie consigue comida sin dinero", dijo tras la sesión de chat, sentado en su cocina con Dmitry Kozko, el joven ruso que fundó Openfilm. "Pero nadie está haciendo dinero", agregó. "Tenemos acciones", explicó. Openfilm ha sido respaldado por el emprendedor Mike Zoi y, además, fue recientemente comprada por la empresa de tecnología Net Element.
En este punto la motivación fundamental de Caan parece ser su disconformidad con el camino que Hollywood ha tomado en los últimos veinte años. Le encantaría abrir los ojos de los jóvenes realizadores para que vean acercamientos al cine más humanos, tiempos en los que "No abundaban estos tipos (algunos de los cuales son muy buenos) que solo por hacer un videoclip pasan a filmar una película de 80 millones de dólares", dijo. "O estos otros tipos que como pueden hacer cosas con efectos digitales no tienen respeto por los actores. No lo entiendo".
Kozko y Caan aspiran a hacer crecer su negocio cinematográfico, no solamente a través de mecenas sino también al producir películas y así expandir lo mejor de los 7.000 cortometrajes seleccionados para exhibir en su sitio (aceptan solo el 9 por ciento de los videos que les envían). También distribuyen algunos de sus videos a través de servicios digitales estadounidenses. Y los beneficios por publicidad que llevan a través de las exhibiciones de los videos en el sitio son distribuidas equitativamente con los realizadores.
cuestionamientos. Como paso intermedio, la página auspicia una serie de concursos. Los realizadores envían videos específicamente para el concurso, y pagan una tarifa de 45 dólares, los finalistas son votados por el público y el ganador es elegido por los directores del sitio. El ganador recibió un premio de 250 mil dólares, que consiste mayormente en la posibilidad de acceder a la financiación de un largometraje este año. El segundo concurso, que cerró el viernes, tenía un premio evaluado en 500.000 dólares.
Pero ganar no necesariamente ha aumentado el perfil de los cortos dentro de la página Help, el mediometraje que ganó, ha tenido menos de 10 visitas, mientras que el corto Hidden Camera ha superado las 275 mil. Observadores imparciales podrían preguntarse qué tan victorioso salió ese corto en realidad. Con todo, Help ayudó a impulsar la carrera del actor Adam Beach y la del productor Mark J. Greenberg.
Algunos se han preguntado sobre la relación entre Caan y Val Lauren, ganador del primer concurso. Es que ambos trabajaron juntos previamente en cine y en teatro. En una declaración por mail, el actor aseguró que el directorio de Openfilm no tuvo relación con la selección de finalistas y dijo que quienes votaron luego por el ganador lo declararon así por unanimidad. "La selección de la película de Val se basó totalmente en sus méritos", escribió.
Sea cual sea la realidad del modelo de negocio de Openfilm, es claro que Caan está disfrutando la experiencia de trabajar allí y de colaborar con el joven ruso que fundó el sitio. Sentado en su cocina, de jeans y remera polo, Caan interrumpió al periodista con sus propias preguntas sobre Kozko.
Un sitio abierto al cine
Si bien la página Openfilm tiene un importante filtro y solo acepta un pequeño porcentaje de los videos que se le envían, invita a los usuarios a que les manden "cualquier cantidad de cortometrajes y largos originales, documentales y animaciones". Además, hacen un foco particular en las series hechas para la web ya que "tienden a desarrollar una audiencia propia y a estimular las redes sociales". Dentro de la página hay una sección de preguntas frecuentes, o FAQ, en la que se explica detalladamente las condiciones para enviar los videos en cuanto a formatos, duración y especificaciones técnicas para cada caso.
Tres papeles clásicos para un actor veterano y activo
El padrino
Revelación mundial
Sonny Corleone era el hijo mayor del Padrino del título, Don Vito Corleone. Durante un período de la preproducción de la película su personaje estuvo a punto de quedar en manos de Al Pacino, cosa que, como se sabe, no ocurrió. Si bien Caan ya había actuado mucho en cine, incluso para Coppola, esta fue su revelación con una nominación al Oscar incluida.
Rollerball
Un período activo
Entre 1982 y 1987 Caan no actuó porque lidiaba con fuertes problemas de adicción a las drogas. Antes de 1982 vivió una década de mucho trabajo y reconocimiento. Rollerball, de 1975, precisamente, cayó en medio de ese período intenso. Sus años de juventud como jugador de fútbol en Michigan le dieron un entrenamiento previo para este film que, según él, ha sido subestimado.
Misery
el que nadie quiso
Caan fue una de las últimas opciones de los productores, porque muchos actores rechazaron el papel protagónico por la actitud pasiva que mantenía en el film. Al aceptarlo coprotagonizó una de las mejores adaptaciones de un libro de Stephen King y marcó un regreso elogiado mundialmente. Kathy Bates, además, ganó el Oscar por su trabajo junto a él.