Con la llegada del año 2011 se habilitó el ingreso al Fondo Nacional de Salud (Fonasa) de nuevos colectivos que hasta ahora no estaban incluidos en el seguro de salud estatal.
El caso más notorio es la incorporación de los usuarios de las Cajas de Auxilio, que durante todo el año pasado se manifestaron en contra de esta posibilidad.
Se trata de unos 70.000 beneficiarios que al ingresar al Fonasa no aportarán todo lo que se les descuente de sus salarios al seguro estatal, sino que lo harán en forma progresiva.
Ese fue el acuerdo al que arribaron para poder mantener los beneficios que prestaban las Cajas de Auxilio, entre ellos el pago del 100% del subsidio por enfermedad.
También ingresaron los profesionales no dependientes (excepto los escribanos que lo harán en julio) y las unipersonales hasta cinco dependientes.
Además, se incorporaron los primeros jubilados en el marco de un cronograma que demandará todo el periodo de gobierno. En este caso los beneficiados son los jubilados por discapacidad con jubilaciones de hasta $ 8.500.
Los cónyuges de los trabajadores activos con tres hijos o más a cargo también están desde ahora dentro del sistema.
El ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, anunció en conferencia de prensa la semana pasada que estas medidas tendrán un costo fiscal importante para el gobierno: US$ 230 millones adicionales.