Esta medianoche subieron los precios de los combustibles. Los nuevos valores se establecieron tomando como referencia el crudo a 111 U$S/Barril (Brent) y el dólar a $20, resultando un aumento promedio de 5,9 % sobre el precio de venta al público.
La nafta premium pasó de $35 a $37, registrando una variación de 5,7%. La super aumentó de $33, 60 a $35, 60 (+6%). La nafta especial pasó de $33,50 a $35, 40 (+5,7%) y el gas oil de $32, 50 a $34, 40 (+5,8%).
En tanto, el litro de querosene pasó de $24, 40 a $25, 80, lo que supone un aumento de 5,7%. El kilo de supergás subió de $26 a $27, 54 (+5,9%) y el fuel oil pesado de $13, 50 a $14, 28, con un aumento de 5,8%.
La suba sumará directamente una décima de punto al dato de inflación de diciembre de acuerdo a la ponderación que tiene este rubro sobre el Índice de Precios al Consumo.
En realidad, la ponderación mensual de un aumento de 6% en los combustibles sería de 0,14% sobre el IPC. En la medida que el aumento se poco antes de fin de mes, el impacto sería de 0,1% en diciembre.
El País Digital consultó a los analistas de dos consultoras que se sorprendieron de la decisión de Ancap. En ambos casos proyectan una suba del IPC en el año 2011 de 8% o más.
Ambos analistas dijeron que el impacto de la suba de los combustibles sobre otros precios difícilmente se note en diciembre, sino que lo hará recién en meses posteriores.
"En algunos casos existe un retraso de uno o dos meses", dijo uno de los analistas consultados. Uno de ellos especuló con que el equipo económico adelantó el ajuste para diciembre para "no cargar" sobre enero varias subas de precios que habitualmente ajustan a comienzos de año.
"En este caso se va a estar viendo más la medición de 12 meses. Si el aumento fuera muy grande en enero, la medición de 12 meses podría despegarse", afirmó uno de los economistas.