Un Día de los Muertos con sorpresas en Montevideo

Conmemoración. Miles de personas visitaron cementerios

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Mientras muchos uruguayos visitaron ayer los cementerios, otros con manchas de sangre y heridas maquilladas sobre su cuerpo, se disfrazaron de zombies y marcharon por el Centro. También hubo lugar para una inusual intervención urbana.

El Día de los Difuntos, que se conmemoró ayer, tuvo en Uruguay varias caras. Desde las tradicionales recorridas de familiares por los cementerios que, en silencio y con flores, se acercaron a visitar las tumbas de sus seres queridos, hasta una "marcha zombie" (Zombie Walk Uruguay) en la que jóvenes maquillados con heridas y manchas de sangre salieron a recorrer 18 de Julio.

En el Cementerio Central, en Gonzalo Ramírez, el movimiento de gente fue intenso durante todo el día. El ritual de los que iban llegando al lugar era, casi automáticamente, el mismo. Bajarse del auto recién estacionado o del taxi, arrimarse a la florería "de la esquina", comprar y volver a cruzar la calle para entrar al cementerio y buscar la lápida de su ser querido.

En los alrededores, dos policías de la Seccional 2ª custodiaban la zona, mientras un equipo de inspectores de la Intendencia de Montevideo controlaba el tránsito en el lugar.

"Es un día en el que por estos lugares anda mucha gente, sobre todo muy mayor. A eso sumale que anda un poco distraída, pensando y reflexionando en estas cosas de la vida y la muerte", dijo un inspector de tránsito, aunque agregó que este año notó menos movimiento que en años anteriores.

"Sorpresivamente, no hubieron problemas de obstrucción de tránsito ni amontonamiento de vehículos. Otros años me acuerdo que era un lío bárbaro. Pero esta vuelta está muy tranquilo", comentó el inspector.

La mayoría de los visitantes que asistieron al Cementerio Central eran grupos de ancianos, o veteranos acompañados por su familia. Justamente este público era al que más atento estaban los policías. "Acá a dos cuadras, nomás, en Carlos Gardel, hay un malandrinaje bárbaro, dos bocas de pasta base. Y acá las señoras mayores llegan con sus carteras, cargadas con un ramo en la mano; son un blanco para los rapiñeros. Por eso estamos acá", explicó un policía, al tiempo que agregó que la jornada fue tranquila. "Si estamos nosotros acá no pasa nada. Pero nos vamos y cambia la cosa", acotó el agente.

En el interior del cementerio la actividad de los presentes era variada. Algunos rezaban repetidas veces el Ave María mientras recorrían el interior del predio, otros se dedicaban exclusivamente a limpiar la lápida de su ser querido, y también aquellos que sólo paseaban. "No tengo ningún familiar pero sí muchos amigos. Hace tiempo que no venía. Y estoy muy sorprendida. Encontré varios conocidos que antes no estaban, y una gran amiga de la que hace tiempo había perdido contacto", dijo una anciana, que caminaba con otra señora, y con la ayuda de un bastón.

OTRA CARA. En el Centro, la movida era otra. A partir de la hora 14, varios jóvenes fueron llegando a la Plaza Independencia, disfrazados de zombies para realizar una marcha por 18 de Julio, hasta la Intendencia. El marco de público fue bueno y este es un evento que se realiza año a año en todo el mundo, aunque en Uruguay no había tenido mucha repercusión.

El mejor momento de la marcha, coinciden los zombies uruguayos, fue cuando ingresaron a la iglesia de Pare de Sufrir, en 18 de julio y Yaguarón. También hubo quienes optaron por realizar una inusual protesta. Sobre el puente de Sarmiento y Bulevar Artigas lucían dos maniquíes colgados del cuello, en reclamo por la guerra de los narcos en México, país con una larga tradición en celebrar el Día de Muertos, aunque de formas más festivas.

Reclamos en Necrópolis

Tras el paro del martes, los cementerios municipales funcionaron normalmente en el día de ayer. Los trabajadores levantaron las medidas, al tiempo que esperan ahora una respuesta a un pedido de entrevista con la intendenta Ana Olivera. En los próximos días, en tanto, se reunirá la coordinadora del sindicato para evaluar los pasos a seguir.

El secretario general de Adeom, Camilo Clavijo, dijo a El País que solicitaron entrevistas a las bancadas de ediles representadas en la Junta.

El obispo de la diócesis de Melo y Treinta y Tres, Monseñor Heriberto Bodeant, visitó algunos cementerios y parroquias ayer. "Les debemos mucho de lo que somos", dijo sobre los difuntos.

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