TRÍPOLI | AP, AFP Y ANSA
El depuesto dictador Muamar Gadafi fue enterrado ayer en el desierto, en una tumba sin nombre, tras una ceremonia sencilla en presencia de varios clérigos islámicos, tras casi 42 años de régimen autoritario en Libia y ocho meses de guerra civil.
Un sobrino de Gadafi leyó una oración antes que el cadáver del exdictador -junto con los de su hijo Muatassim y su ex-ministro de Defensa Abu Bakr Yunis- fuera entregado para su sepultura, dijo el vocero del consejo militar en la ciudad portuaria de Misrata, Ibrahim Beitalmal.
Los cadáveres fueron conservados en un frigorífico industrial de Misrata durante cuatro días antes de ser trasladados antes del amanecer al lugar del enterramiento, que según Beitalmal "no estaba muy lejos" de la ciudad.
Como parte de la ceremonia, los cadáveres fueron lavados conforme a los cánones islámicos. Un clérigo musulmán, un sobrino de Gadafi y los hijos de Abu Bakr recitaron varias plegarias antes de entregar los cadáveres para su inhumación, efectuada a las 5 de la mañana.
Los nuevos líderes de Libia dijeron que no revelarán el lugar de la tumba por temor a que sea profanada o transformada en un santuario por los incondicionales del exdictador.
Gadafi fue capturado el jueves cuando intentaba huir de su aldea natal de Sirte, donde se había escondido desde que las fuerzas revolucionarias conquistaron Trípoli hacía dos meses. Murió horas después en circunstancias poco claras y los líderes libios prometieron investigar el caso en respuesta a la presión internacional.
Durante el fin de semana, el director de patología libio, Othman el-Zentani, realizó la autopsia de los tres cadáveres y tomó muestras de ADN a fin de confirmar sus identidades. El-Zentani dijo que Gadafi murió de un disparo a la cabeza, y dijo que el informe forense completo será publicado esta semana, después que presente su reporte ante el procurador general.
Ejecución. Ha circulado un video en el que se ve cómo una turba golpea e insulta a Gadafi tras su captura. El grupo activista neoyorquino Human Rights Watch (HRW) dijo que hay sobrados indicios de que fue ejecutado.
Los activistas de los derechos humanos advirtieron que la nueva Libia podría comenzar por mal camino si se confirma el linchamiento, pero muchos libios creen que si Gadafi no hubiese muerto, habría sido inconveniente un prolongado juicio, además de que habría dificultado el camino hacia un nuevo país.
El cuerpo de Gadafi, su hijo y el ministro fueron sepultados luego de exhibirse durante casi una semana en Misrata. La cámara frigorífica donde estaba fue visitada por hombres, mujeres y niños libios.
HRW, además, denuncia que en Sirte se están realizando ejecuciones contra decenas de exleales al depuesto líder. Según precisó, se hallaron ya 53 cuerpos en la ciudad natal de Gadafi, donde vivió refugiado los últimos días de su vida.
Fugado. Saif al-Islam, otro de los hijos de Gadafi, sobre quien pesa una orden de captura de la Corte Penal Internacional (CPI), se acercaba ayer a la frontera con Níger, según afirmó un responsable tuareg del norte de ese país.
El hijo del exlíder, de 39 años, "está cerca de la frontera con Níger, todavía no entró a Níger, pero no está lejos. Parece que está siendo escoltado por excombatientes tuaregs, pero esa información todavía no la puedo confirmar", declaró este representante de la región de Agadez, que solicitó el anonimato. Antes de las revueltas, Saif al-Islam se preparaba para ser el heredero del régimen.
Sobre este hijo de Gadafi y el ex jefe de los servicios de inteligencia libios, Abdalá al Senusi (también requerido por la CPI), cuñado y ex brazo derecho del coronel, "están ambos cerca de la frontera con Níger", insistió la fuente. El sitio donde se encuentra Saif al-Islam seguramente esté cerca del lugar en el que se halla Senusi, agregó el representante de Agadez.
Una fuente gubernamental nigerina había afirmado el sábado que Senusi había sido "visto" en el extremo norte de Níger, fronterizo con Libia.
En tanto, el rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT), pidió ayer a la OTAN que prolongue su misión en Libia durante un mes más. La Alianza Atlántica no contestó el reclamo, y hasta ahora sigue con el plan de abandonar el país el próximo 31 de octubre.
El dictador pasó sus últimos días "estresado, indignado y furioso"
Trípoli | Muamar Gadafi, el poderoso líder de Libia durante cuatro décadas, pasó sus últimas semanas saltando de un escondite a otro en su ciudad natal de Sirte en un vaivén emocional, entre la rabia y la desesperación, mientras se desplomaba su régimen, dijo un allegado que ahora está preso.
Gadafi, su hijo Muatassim y una comitiva de dos decenas de incondicionales quedaron aislados del resto del mundo en su fuga desesperada, viviendo en casas abandonadas sin televisores, teléfonos ni electricidad y usando velas para iluminarse, reveló Mansour Dao, miembro del clan de Gadafi y exjefe de guardaespaldas.
Gadafi pasaba el tiempo leyendo, haciendo anotaciones o preparando té en una estufa a carbón, dijo Dao en una sala de conferencias -ahora empleada como celda- en el cuartel general de las fuerzas revolucionarias en la ciudad de Misrata. "Él no conducía la batalla", dijo Dao. "Sus hijos lo hacían. Él no planeó nada ni pensó en un plan", agregó.
Gadafi, que había regido un país de seis millones de habitantes con puño de hierro, "estaba estresado, realmente indignado, a veces furioso", recordó Dao. "Mayormente estaba triste y enfadado. Creía que el pueblo libio todavía lo amaba, aun después que le dijimos que Trípoli había sido ocupada".
El levantamiento contra Gadafi estalló en febrero y se intensificó rápidamente en una guerra civil que concluyó formalmente el domingo, con la declaración de libertad de los nuevos líderes. La captura y muerte de Gadafi el jueves, junto con la conquista de Sirte, el último bastión del régimen, sentó las bases para esa proclamación.
El día de la captura de Gadafi, el exdictador, Dao y un grupo de leales intentó escapar de Sirte en un convoy que incluía una camioneta en la que viajaba Gadafi, pero el convoy fue atacado por la OTAN. Gadafi y Dao fueron heridos y capturados, y poco después mataron al exlíder.
Dao, uno de más de una decena de capturados en ese entonces, dijo que perdió el conocimiento a causa de sus heridas antes de la captura de Gadafi y que no sabía qué había pasado con éste. Añadió que Gadafi huyó de su complejo residencial en Trípoli el 18 de agosto, justo antes de la entrada de los insurgentes. Y que después de la caída de la capital fue directamente a Sirte, junto a su hijo Muatassim. Su heredero, Saif al-Islam, buscó refugio en Bani Walid, otro bastión leal. AP