Junto a su multimillonaria esposa Anne Sinclair, el político francés espera disponer de resto suficiente como para hacer frente a los costos de un proceso que le insumirá cientos de miles de dólares.
"Cuando no se tienen problemas de dinero, uno puede ´comprarse´ Justicia. No tanto pagando a gente sino recurriendo a todo tipo de artilugios judiciales", dijo el abogado defensor Todd Henry, del gabinete The Henry Law Firm de Filadelfia, a la AFP.
Quien está al frente de la defensa de Strauss Kahn, acusado de abusar sexualmente de una limpiadora de hotel en Nueva York el 14 de mayo pasado, es el renombrado abogado Benjamin Brafman.
Entre otras figuras conocidas, Brafman defendió a Michael Jackson cuando fue acusado de abuso sexual de niños, y es uno de los abogados estrella de la ciudad.
Aunque no se dispone de cifras precisas, abogados experimentados confiaron a la AFP que las tarifas que perciben los defensores más reputados de Estados Unidos oscilan habitualmente entre 500 y 1.500 dólares por hora, y Brafman está probablemente situado en lo más elevado de la escala.
Tal como dijo Henry, Strauss Kahn deberá decidir "cuál es el precio de su libertad".
Si a los honorarios de Brafman se le suman los percibidos por otro abogado, William Taylor, y por los detectives privados de Guidepost Solutions, una compañía encabezada por un ex fiscal federal, la cuenta del funcionario y político francés se ubicará por las nubes.
La intervención de Guidepost no ha sido confirmada, pero según otras empresas del sector, la firma basada en Nueva York sería responsable de haber lanzado una campaña sucia contra la acusadora, una inmigrante africana de 32 años que limpiaba la habitación del por entonces director del FMI en el lujoso hotel Sofitel, en Nueva York.
Los honorarios de los buenos investigadores son apenas menores que los de los abogados, por lo cual Guidepost bien podría reclamar a Strauss-Kahn y a su esposa algo menos de 2.000 dólares.
Mientras tanto, Strauss-Kahn se encuentra en arresto domiciliario -tras pagar una fianza de un millón de dólares en efectivo- en su casa de Manhattan alquilada en unos 50.000 dólares el mes.
La vivienda, de cuatro dormitorios, con jakuzzi y terraza, está ubicada en TriBeCa, uno los barrios más caros de Nueva York. En seguridad (guardias las 24 horas del día, sistema GPS de vigilancia por video), DSK debe abonar unos 200.000 dólares al mes, según fiscales.
Es probable entonces que el político francés necesite de la ayuda de expertos en relaciones públicas.
Investigaciones periodísticas sugieren que Strauss Kahn requirió de los servicios de TD International, una firma a la que recurrió en su campaña para acceder a la dirección del FMI.
TD International no es demasiado conocida en la escena mediática de Nueva York, pero es posible que por sus servicios cobre "entre algo por debajo de una cifra de seis dígitos, por lo bajo, y varios millones de dólares", dijo Ronn Torossian, director ejecutivo de la firma neoyorquina 5W Public Relations.
Una empresa de relaciones públicas para situaciones críticas es más barata que un bufete de abogados famosos pero no deja de ser cara, estimó Torossian.
Otro especialista, Harvey Farr, del Farr Marketing Group de Los Ángeles, calculó que una gran firma del sector podría costar entre 10.000 y 15.000 dólares al mes.
¿Vale la pena la juerga, entonces?
Tal vez, responde el abogado defensor Steve Zissou, de Nueva York.
"Cuando usted dispone de finanzas suficientes, puede hacer todo lo que quiera, literalmente. Hasta puede edificar un sistema de defensa que un jurado encuentre razonable", señaló.
Sin embargo, el jurado no está necesariamente a la venta. "Aunque usted gaste un millón de dólares en su defensa, no tiene el éxito asegurado", concluyó. (AFP)