FEDERICO CASTILLO
Los médicos rechazaron la Ley de Emergencia Sanitaria y acusaron al gobierno de "problemas de gestión" que llevaron a esta situación. Anoche los anestesistas discutían en asamblea los pasos a seguir.
Mientras los anestesistas discutían en la madrugada la postura a tomar frente a la recién aprobada Ley de Emergencia Sanitaria, todas las gremiales médicas expresaron institucionalmente su rechazo a la medida en sendos comunicados públicos y varios médicos apuntaron a los problemas de fondo, de gestión, que hay que resolver antes de "apagar incendios".
Uno de los voceros de la Sociedad de Anestesiología del Uruguay (SAU), Hugo Burstaler, consideró que más allá de todo, lo que hay son "problemas de gestión" en centros de salud puntuales. "Porque hay hospitales de ASSE que no tienen ningún problema. Los hay en determinados lugares puntuales, ¿entonces es el sistema el que está mal? no, es la gestión", apuntó el anestesista.
Lo que reclaman los especialistas es una fórmula que contemple ese punto, además de mejorar las condiciones en las que tienen que desarrollar su trabajo. Lo mismo destacó el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Julio Trostchansky, que ayer llamó a una conferencia de prensa para expresar el punto de vista del gremio ante la Ley de Emergencia Sanitaria del gobierno.
"Hay que mejorar las condiciones de trabajo para garantizar procesos asistenciales en forma segura. Que haya un equipo completo y no una dotación menor en la sala de operaciones. Esa ley también debería comprometerse a generar certezas en cuanto a eso", reclamó y pidió una "planifiación seria de los recursos humanos" y "no apagar incendios".
Burstaler detalló algunas de las situaciones que considera perjudiciales para el trabajo de los anestesistas. "Trabajar 12 horas sin parar no es bueno para nadie. Pero además, muchas veces no se cuenta con ropa esterilizada, las bandejas de cirugía no son suficientes, o cuando un médico se va a tomar una ducha en el hospital, algo que igual es una rareza, no hay agua", describió.
Estas, además de las cuestiones económicas que también pesan (en el sector privado pagan hasta el doble) son las razones que los anestesistas exponen para no cubrir las horas en hospitales públicos.
La mayoría de los profesionales de la anestesia son contratados por Comisión de Apoyo de ASSE, es decir no son funcionarios públicos dependientes del Estado. Por esa razón no están obligados a presentarse a trabajar cuando los convocan. "Eso se está intentando corregir. Esos contratos son leoninos, con desprotección social, y al amparo de esos contratos es que los profesionales optan si ir o no", explicó Trostchansky.
Rechazo. En tanto, las otras dos gremiales médicas, el SMU y la Federación Médica del Interior (FEMI), hicieron ayer público y formal su rechazo a la ley del gobierno.
"No necesitamos de ninguna ley para estar al servicio de una situación de emergencia", dijo Trostchansky, quien condenó la "imposición" que se hizo desde el MSP para enfrentar la falta de anestesistas.
"Las dificultades en el sistema de salud y de formación de los cuadros profesionales necesarios para un sistema eficiente y eficaz deben ser enfrentadas en conjunto con todos los actores. Esas dificultades y carencias no se solucionan con la imposición de medidas unilaterales", expresó el gremio en un comunicado.
FEMI fue aún más dura en su respuesta al gobierno y declaró su "firme rechazo" a la ley aprobada "por inconstitucional y violatoria de los derechos consagrados en defensa de la libertad del trabajo".
En otro punto del comunicado FEMI lamenta que se "pretenda que esta sea la vía de solución de un grave problema asistencial, el cual no se genera hoy sino que viene de mucho tiempo atrás, demostrando graves problemas de gestión del sector público y falta de planificación por parte de la Facultad de Medicina en la formación de los profesionales médicos necesarios, aspectos sobre los cuales no se tomó ninguna medida hasta ahora".
Los médicos del interior del país también cuestionan que "una vez más" se haga "responsable" del problema ante la opinión pública a la figura del médico, "dañando su imagen y afectando su relacionamiento con la sociedad".
Brasil y Argentina. En tanto, ayer el presidente José Mujica señaló desde Foz de Iguazú, Brasil, que planteó el tema de la emergencia sanitaria durante la cumbre de presidentes del Mercosur y anunció que la próxima semana habrá novedades sobre la llegada de profesionales desde el exterior.
"Ha habido reuniones en Buenos Aires (Argentina) y en el correr de la semana un jerarca de la Salud de ese país va a venir a Uruguay", destacó.
Por otra parte, Mujica señaló a Brasil como otro de los países que podrá colaborar con Uruguay ante la falta de anestesistas, aunque no especificó grandes detalles. "Tenemos que lograr algo en Rio Grande do Sul", expresó.
El presidente remarcó que seguirá trabajando en "procura de dar una solución definitiva a la escasez de anestesistas".
A su llegada a Brasil el mandatario había anunciado que se buscará apoyo recíproco "en todas las ramas de la medicina altamente especializada" entre los países de la región.
Y afirmó que el objetivo de ese planteo corre tanto para enfrentar la coyuntura actual como para encarar el problema de cara al futuro. "No se puede vivir en la coyuntura, tenemos que procesar más gente, lo más rápidamente posible para que haya competencia en el mercado", destacó Mujica.
El hospital público de Rivera no tiene un solo anestesista
RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
En Rivera, luego de efectuarse un relevamiento de la oferta en anestesistas que tiene el departamento, se concluyó que los resultados son bastantes preocupantes.
El hospital local no tiene anestesistas. Tras el suicidio de uno de los profesionales se había logrado el concurso de cuatro residentes, que provenían de Montevideo. Pero esta solución duró poco en virtud de que en la capital concedieron licencia a los especialistas, y asignaron guardias a quienes deberían viajar a Rivera.
Fuentes médicas consultadas por El País se quejaron por esa medida. "Como siempre, ellos (los montevideanos) solucionaron `su problema` y que los demás se arreglen como puedan", protestó.
La consecuencia de esta situación es que ahora las cirugías de los usuarios de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) se están resolviendo en la mutualista Casmer.
En ese sanatorio en diez meses se realizaron 400 intervenciones de pacientes de ASSE. Y como el organismo estatal no pagó la mayoría de las intervenciones se acumulan deudas por casi $ 9 millones.
Desde la mutualista, antes de habilitar nuevas intervenciones se reclamó "por lo menos, un cronograma de pagos", indicó a El País un médico que se desempeña en el hospital,
En tanto, Comeri, la otra mutualista de la ciudad fronteriza, cuenta con tres o cuatro anestesistas ajenos al departamento de Rivera, quienes cumplen con las guardias. Por lo tanto ese centro asistencial cuenta siempre con esa especialidad.
SUICIDIOS. En menos de un año, dos anestesistas se auto eliminaron en Rivera. La situación es producto del estrés que soportan quienes se desempeñan en la especialidad, afirmó Aída Gonzálvez, directora departamental de Salud.
Cirugías en lista de espera
De acuerdo con datos presentados por las autoridades sanitarias hay unos 120 pacientes en el Hospital de la
Mujer del Pereira Rossell que aguardan por una cirugía oncológica. En ese mismo hospital suman unos 1.000 los niños en lista de espera. La exposición de motivos del proyecto de ley de emergencia sanitaria agrega que en el Pereira hay 39 pacientes portadores de malformaciones que deberían haberse operado en el primer año de vida y ya están llegando a los dos años "con las gravísimas consecuencias que dicho retraso conlleva". En el Hospital Pasteur son 640 los que esperan. En el Hospital Maciel hay 154 pacientes en lista de espera para urología, neurocirugía y cirugía vascular, 100 para cirugía prostática benigna y 600 para cirugía general. A la cifra de 4.000 se llega incluyendo a todos los hospitales del país. Autoridades dicen que esa cifra es un "subregistro" y pueden haber más en espera.