HENRY SEGURA
Que la cantidad no asegura calidad, ya se sabe. Pero la
competitividad a veces exige probar esa ruta aunque no tenga garantías. Por eso son cada vez más frecuentes en el mundo artístico, los cruces de figuras provenientes de ámbitos muy diferentes pero con una condición: que sean populares.
Un ejemplo de ello es lo que ha hecho los productores Carlos Mentasti y Hernán Musaluppi con la película Fuera de juego, que acaba de ser filmada entre Madrid y Buenos Aires. El elenco principal está encabezado por Diego Peretti, Ricardo Darín y Carolina Peleritti. Pero como la vía artística parecía no ser suficiente defensa, decidieron invitar a tres futbolistas de primera línea: Martín Palermo, Iker Casillas y Jorge Valdano. El pretexto estaba servido desde el guión que cuenta la historia de un representante de futbolistas de poca monta.
La operación no es de respaldos unilaterales. Más allá de la paga, la oportunidad de entrar al cine para los futbolistas significa abrirle una puerta de prestigio y hasta alentar el ingreso a otros ámbitos, como el modelaje. Eso ha ocurrido tanto con David Beckman como con Maxi López.
Los cruces a veces se dan dentro de un mismo campo, uniendo figuras de muy diferentes escalas, como ocurrirá cuando otro actor argentino, Leonardo Sbaraglia, comparta elenco con el legendario Robert de Niro y Sigourney Weaver. Lo harán para la comedia Concursante, que dirigirá el español Rodrigo Cortés en Hollywood.
A otro nivel, ese tipo de respaldos entre medios es lo que practica habitualmente la televisión argentina, cuando combina los programas de shows con el mundo de las revistas o cuando identifica a las telenovelas con la canción de un músico de popularidad continental. Las luces que unos tiran sobre los otros al menos generan la ilusión de que a ambos podrán ir bastante mejor que si siguieran marchando cada uno por su propio y solitario camino.