JORGE ABBONDANZA
El martes a las 12 horas se inaugura el nuevo local de Galería Latina, que se muda de su vieja sede de la Peatonal Sarandí a los espaciosos salones del Paseo de la Matriz, en Juan Carlos Gómez 1420.
Allí funcionará de ahora en adelante, con su abundante oferta de arte nacional, enriqueciendo una cuadra que ya tiene sus bastiones culturales.
En efecto, la Latina aterriza en esa calle de la Ciudad Vieja para redondear el aporte que le hacen desde hace años la Sala Sáez del Ministerio de Transporte, el Museo Figari y la librería Linardi & Risso, con lo cual Juan Carlos Gómez se convierte en un paseo de las artes y las letras, contribuyendo a fecundar una zona cada día más pródiga en materia de manifestaciones plásticas y en el aporte cultural.
Con la fiesta de inauguración del martes a mediodía, la Latina celebra tres cosas. Por un lado, su instalación en un antiguo edificio que ha sido declarado monumento histórico, por otro lado la presentación de un libro sobre la trayectoria del escultor Octavio Podestá y sobre todo ello conmemora treinta años de su fundación, que tuvo lugar en la primavera de 1980 y que ahora permite repasar esas tres décadas de funcionamiento con la satisfacción de una múltiple labor cumplida.
Frente a la corta vida de tantas instituciones artísticas montevideanas, los treinta años de Galería Latina son una existencia respetable y nada habitual, aprovechada no solamente con intensidad sino además con la prestación de abundantes servicios culturales.
La casa ha tenido al frente a un hombre batallador como Pablo Marks, empeñado en cumplir no ya con la difusión de artistas consagrados y creadores jóvenes, sino asimismo dispuesto a llevar la obra de esos uruguayos al exterior, en una tenaz labor de intercambio que ha dado resultados muy generosos. Al margen de ello, se ha embarcado en la edición de libros de arte que han dado a la galería el mérito adicional de ese esmerado emprendimiento editorial -por cierto insólito en el medio local- sobre la vida y obra de Cúneo, Petrona Viera, Espínola Gómez, Barradas, Arzadun, Laporte, los Paisajistas, Testoni, Ribeiro, Cadenas y Díaz Valdez.
A esa lista se agregará el martes el flamante tomo sobre Podestá, un escultor de dilatada trayectoria que a los 82 años se mantiene en plena actividad. El texto pertenece al crítico Pablo Thiago Rocca y el volumen dispone de numerosas ilustraciones capaces de mostrar la prolífica carrera del artista a lo largo de varias décadas.
El material será presentado por la arquitecta Eneida De León. En dicho acto se ofrecerá asimismo un adelanto sobre otro libro, el que está escribiendo la periodista Adela Dubra sobre los treinta años de vida de Galería Latina, que contiene entrevistas a testigos de ese período y será presentado en el próximo mes de marzo.
Desde los años 80, la Latina ha organizado grandes muestras de maestros nacionales como Espínola Gómez, Hilda López o Ernesto Aroztegui, ampliando ese circuito de actividad hacia la búsqueda, investigación y divulgación de obras inéditas de Petrona Viera, Carmelo de Arzadun o Edgardo Ribeiro, que estaban olvidadas o extraviadas, además de organizar en Argentina, Brasil, Estados Unidos, Francia, Grecia e Israel exposiciones de numerosos pintores uruguayos, desde Vicente Martín hasta Clever Lara o Enrique Medina.
Ha sido igualmente hospitalaria para albergar cursos, conferencias, presentaciones de libros y conciertos, sin olvidar su apoyo para la organización de concursos dedicados a artistas jóvenes. La experiencia de Marks en el terreno artísticos, donde se inició muy joven, ha permitido afianzar esa tarea y habilita ahora a esperar que el múltiple alcance de sus actividades se mantenga en los espacios que ocupará desde el martes, con treinta años cumplidos y con el entusiasmo de siempre.