VIVIANA RUGGIERO
De las 12 policlínicas que eran administradas por la Intendencia de Montevideo bajo el sistema de donación modal, siete ya están funcionando bajo un nuevo régimen: dos pasaron a ser municipales y cinco a la órbita del Ministerio de Salud Pública.
La Intendencia de Montevideo (IM) invertía unos $18 millones anuales en centros asistenciales que funcionaban bajo el sistema de donación modal, una forma habitual de financiamiento que utilizaba para solventar distintos emprendimientos y tercerizar algunos de sus servicios.
El sistema no convencía a la intendenta Ana Olivera que, a pocos días de asumir, manifestó su disconformidad con la herramienta, que comenzó a ser puesta en práctica en la década de 1990.
El Tribunal de Cuentas solía hacerle observaciones al sistema y las auditorias internas de la Intendencia también revelaban fallas.
"La fortaleza era únicamente la participación comunitaria, lo demás eran debilidades", reconoció a El País el director de Salud de la IM, Pablo Anzalone.
El jerarca comentó que la renovación de contrato con las comisiones administradoras (ONG) eran un "problema" porque el trámite requiere de "condiciones" que no siempre cumplían, por ejemplo, personería jurídica.
"Los controles técnicos, además, no eran buenos porque vos no podés controlar seriamente sino tenés la responsabilidad institucional. Los vecinos no están en condiciones de hacerlo. Tampoco de fiscalizar el horario o el funcionamiento administrativo porque los vecinos también son los pacientes, entonces los técnicos son vistos como una autoridad", explicó Anzalone.
El pasado 30 de septiembre, fecha en que se vencieron muchos contratos con las organizaciones no gubernamentales, la Intendencia canceló todas las donaciones modales que tenía con 12 policlínicas: odontológico del Cerro y de Euskal Erría 71, policlínico móvil del Cerro y Paso Molino, Zully Sánchez, Tres Ombúes, Cachimba, Arbolito, Ponce de León, 19 de Abril, Cadorna, Solidaridad y Quinta de Batlle.
Así las cosas, de 21 policlínicas municipales la IM tiene ahora 25. El odontológico del Cerro, el móvil y la Zully Sánchez pasaron a ser municipales. Además, antes que finalice el año 2010, la Intendencia inaugurará una nueva policlínica en Mesa 1, ubicada en Camino Carrasco y Felipe Cardoso. La administración de Olivera invierte unos $150 millones al año en las policlínicas municipales.
Allí se brindan unas 350.000 prestaciones al año. Se calcula que se atiende a un tercio de los usuarios de los sistemas de atención públicos, lo que representa unos 100.000 usuarios.
Para ello, cuenta con 100 médicos municipales. Parteras, odontólogos, nutricionistas, psicólogos, enfermeras, y personal administrativo suman unas 200 personas más que integran el Servicio de Atención a la Salud (SAS) de la IM.
Las organizaciones internacionales vinculadas a la salud recomiendan fortalecer el primer nivel de atención, que son las policlínicas. Así se evita recargar a los hospital.
Según comentó Anzalone, en las policlínicas se puede atender el 80% de los problemas de salud. "Cuanto mejor funcione la red menos personas terminan atendiéndose en las emergencias de los hospitales. La idea de apostar a una red de primer nivel es uno de los temas clave del Sistema Nacional Integrado de Salud. Ahora estamos tratando de atar esa red a los municipios", dijo el director de Salud de la IM.
ACTUALIDAD. El pasado 25 de octubre reabrió sus puertas el policlínico odontológico del Cerro. Allí trabajan ahora una coordinadora, tres odontólogos y tres administrativos. Todos son funcionarios municipales que entraron por concurso. Ninguno de los 12 trabajadores que se desempeñaba, cuando funcionaba la donación modal, quedó en su puesto.
"Quedan por incorporarse asistentes e higienistas dentales porque todavía no se hicieron los concursos. Entonces momentáneamente se hizo un acuerdo con el Apex (programa de la Universidad de la República en el Cerro). La Intendencia le está transfiriendo recursos y ellos proporcionan a los profesionales", comentó Anzalone.
El centro funciona desde hace 17 años en la esquina de Polonia y Japón. Brinda unas 1.100 prestaciones mensuales a vecinos del Cerro y personas que tienen convenio con el Ministerio de Desarrollo Social, quienes son atendidas de manera gratuita al igual que los menores de edad y las mujeres embarazadas. Por su parte, el móvil que trabaja en el Cerro y Paso Molino reabrió el 25 de octubre. Actualmente se desempeñan allí una coordinadora municipal y hay un convenio con el Instituto del Hombre, una ONG que trabaja en Paso de la Arena. Este acuerdo se mantendrá hasta que se efectúen los concursos.
"Hay aspectos que ajustar pero está con agenda completa, brindando atención al 100%. Cambiar una estructura siempre es difícil, pero en estos dos casos se ha logrado, en corto plazo, retomar el servicio. Y estamos en condiciones de avanzar, que es lo que nosotros buscamos", afirmó el jerarca.
En Peñarol, en tanto, se están iniciando las obras para la construcción de la policlínica que sustituirá a la Zully Sánchez. El nuevo centro asistencial estará ubicado en la intersección de Aparicio Saravia y Coronel Raíz.
Los seis centros que funcionaban en La Teja bajo el sistema de donación modal (Tres Ombúes, Cachimba, Arbolito, Ponce de León, 19 de Abril, Cadorna) pasaron a Asse, que se encargará de los recursos humanos. La IM brindará la limpieza y el pago de facturas. Cinco de estas policlínicas ya están funcionando, según Anzalone.
"Asse nos dijo que este año iban a poder sustentar el servicio pero que después lo iban a reforzar. Ahora queda pendiente la redacción de nuevos convenios tripartitos. No van a tener transferencia de recursos pero van a permitir que la Intendencia ponga una parte del dinero, la gente también colabore y que Asse ponga los recursos humanos", explicó. La situación de la policlínica odontológica de Euskal Erría 71 es diferente. Se dedicaba a trabajar en las escuelas de la zona, por lo cuál, un equipo municipal y un odontólogo retomó contacto con los centros de estudio y comenzaron a realizar los tratamientos que estaban pendientes hasta fin de año. Trabajan en los propios centros educativos y también desde una policlínica municipal de la zona llamada José Pedro Varela.
El centro Euskal Erría 71 como tal no volverá a abrir. La policlínica Mesa 1 que inaugurará la administración, antes de fin de año, es la que "sustituirá" a dicho centro.
"Una de las odontólogas que trabajaba allí ganó el concurso y continuará trabajando en la zona. Además de ella, otros seis profesionales ingresaron al nuevo policlínico".
Solidaridad, una policlínica que está en el Teatro Flor de Maroñas, pasará a ser municipal, pero aún se está en trámites. A su vez, a la policlínica Quinta de Batlle -que funciona en la avenida Belloni- se le prorrogó el convenio hasta fin de año porque se está en negociaciones con Asse.
"El local donde funcionaba es muy precario y no se puede seguir atendiendo allí a la población. Pero existe una policlínica de Asse a cinco cuadras, en buenas condiciones, entonces se está analizando trabajar en conjunto. La Intendencia pondría recursos y Asse reforzaría los que ya tiene". El cambio de sistema trajo algunas complicaciones a la IM. Algunos de los trabajadores que se desempeñaban en los centros y que fueron despedidos iniciaron acciones legales contra la administración de Olivera.
Anzalone comentó que se está "negociando", en el Ministerio de Trabajo, "para llegar a acuerdos en los despidos" y para atender los "reclamos laborales". "Unas 50 personas quedaron si trabajo. La ley dice que los funcionarios municipales deben entrar por concurso y eso es lo que hicimos. Ellos pueden participar, nosotros no queremos perder sus años de experiencia, pero deben ingresar a la IM por concurso. No hay otra", aseguró.
Zully sánchez: el primer centro que cayó
Dentro de las policlínicas que cambiaron su forma de funcionamiento, la que causó mayores problemas a la Intendencia de Montevideo fue el centro asistencial del barrio Peñarol, Zully Sánchez.
El 11 de marzo de 2010, una pediatra, una ginecóloga, una enfermera y una vacunadora comenzaron una ocupación en la policlínica ubicada en Aparicio Saravia 4683 esquina Sayago. El fin era impedir el cierre del centro ya que el 31 de marzo vencía el convenio que mantenía la Intendencia la asociación civil que se ocupaba de su gestión.
El centro asistencial estuvo ocupado hasta el 23 de julio, día en que las funcionarias mantuvieron una reunión con el director de Salud de la IM, Pablo Anzalone. Allí se les comunicó que la Intendencia cancelaba la donación modal con la policlínica y que estaban despedidas.
Dos meses después el sistema dejó de funcionar para todos los centros asistenciales.