Nadie pudo pensar nunca que aquella costumbre administrativa del gobierno militar, de realizar reuniones del Consejo de Ministros en diversos puntos del interior del país, iba ser recogida, cuarenta años más tarde, por un gobierno democrático y mucho menos con el entusiasmo que lo ha hecho y se dispone a seguir haciéndolo precisamente el Frente Amplio.
Más de un memorioso recordará aquellas recorridas por el país que encabezaba el "presidente" de turno y sus ministros, por Melo, Balneario Solís, Piriápolis, Santa Clara de Olimar, Salto, Artigas, Rivera y Treinta y Tres, y algunos otros, que tenían idéntica estructura en un reconocimiento póstumo que nunca imaginaron.
Vázquez siguió ese camino y Mujica, más tímidamente, también lo recorre