PUERTO PRÍNCIPE | Los motines contra los efectivos de Naciones Unidas se extendieron a varias localidades de Haití, ante la sospecha de que los soldados nepaleses de paz llevaron involuntariamente al país un brote de cólera que ya causó más de 1.000 muertes.
La gente hizo barricadas con cubiertas en llamas y se oyeron algunos disparos aislados en Haití, donde también hubo enfrentamientos directos entre la población y los soldados de la ONU. En estos murieron al menos dos personas a balazos.
Uno de los manifestantes falleció de un disparo efectuado por un soldado de la ONU durante un tiroteo en Quartier Morin, cerca de la segunda mayor ciudad del país, Cabo Haitiano, según informó la ONU, que aseguró que investigaba el incidente pero que el soldado había actuado en defensa propia. El segundo manifestante murió de un tiro en Cabo Haitiano, dijo el presidente del Senado Kelly Bastien a la radio Vision 2000. Agregó que no sabía quién le disparó.
La violencia se desató debido a las sospechas de que el origen del brote del cólera está en una base nepalesa en la zona del sistema fluvial del río Artibonito. Los soldados llegaron allí en octubre después de brotes de cólera en su país y una semana antes de que la enfermedad se detectara en Haití.
En Ginebra, la Organización Mundial de la Salud dijo que investigar el origen del brote de cólera que mató a casi 1.000 haitianos no es una prioridad en este momento. La vocera Corinne Momal-Vanian consideró que las acusaciones contra los oficiales nepaleses eran una "manipulación informativa".
Según los trabajadores humanitarios, las cifras oficiales sobre la epidemia del cólera pueden subestimar la magnitud de la enfermedad. Sucede que, aunque el ministerio dice que más de 16.700 personas han sido hospitalizadas en todo el país, la organización Médicos Sin Fronteras informó que sólo sus clínicas han atendido a más de 12.000 personas. AP