El ex jefe de la morgue judicial, Guido Berro, fue denunciado penalmente por la Suprema Corte de Justicia (SCJ) por presuntas irregularidades en el ejercicio de sus funciones.
En un comunicado difundido, la Suprema Corte de Justicia señala que en junio de 2008 se realizó un sumario a funcionarios del Departamento de Medicina Forense (dependiente del Instituto Técnico Forense del Poder Judicial). En el mismo surgieron anomalías, según la SCJ, respecto a tareas de Berro como médico forense.
Según informó hoy El Observador, la investigación arrojó que Berro utilizaba el organismo estatal para trabajos privados: embalsamamientos, por los que cobraba US$ 400 cada uno, dijeron fuentes judiciales al matutino, y extracción de órganos "blandos" de cadáveres que estaban en el Instituto para prácticas de los alumnos de la Facultad de Medicina del Claeh de Maldonado, de donde Berro es docente.
Berro, por su parte, negó estas irregularidades y en diálogo con Subrayado afirmó que sus procedimientos fueron "vigilados" e "inspeccionados" por la Intendencia de Montevideo. Además, dijo que los embalsamamientos de las funerarias los realizó con "materiales de las empresas" y "en sitios especialmente destinados y acondicionados por las empresas".
En cuando a la extracción de órganos, aseguró que "siempre" estuvo amparado por la ley (17.668: consta de ocho artículos que modifican la Ley 14.005). "Se hizo con el mismo régimen que se utiliza en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, y bajo un pedido expreso, no fue que yo entregara órganos, sino que eran solicitados, siempre con conocimiento", aseveró. "Realmente me sorprende" esta denuncia, agregó y aseveró que tiene la "conciencia tranquila".
El vilipendio de un cadáver sin el consentimiento de los familiares, según El Observador, está penado con seis meses de prisión a cuatro años de penitenciaría.