El incidente en el que un taxista recibió seis disparos paralizó ayer el servicio de coches de alquiler. No obstante, según informaron a El País altas fuentes de la Jefatura de Policía de Montevideo, el hecho no se originó en un intento de rapiña como se creyó al conocerse la noticia.
El episodio tuvo lugar ayer sobre la hora 16 en el cruce de Juan Acosta y Carreras Nacionales. Allí, según se pudo establecer más tarde, el taxista Gustavo Daniel Amaro Ferreira salía de su casa para comenzar su trabajo en el taxi, pero cuando se disponía a abordar el coche se inició una pelea con personas que se encontraban en una cantina cercana a su domicilio. Como consecuencia de la disputa el trabajador recibió seis impactos de bala, dos en el cráneo y cuatro en el tórax.
Con la premura del caso fue trasladado a Emergencias del Hospital Maciel, donde se intentó su reanimación. Al cierre de esta edición el personal médico informó a dirigentes del Sindicato Único de Taxistas y Telefonistas (Suatt) que el trabajador presentaba muerte cerebral y su deceso era inminente.
El episodio conmocionó al gremio de taxistas, varios de ellos se congregaron primero en la puerta de emergencias del hospital y más tarde en la sede del sindicato. "Resolvimos paralizar las actividades y veremos si además Unott se pliega a la medida", dijo por su parte el dirigente de Suatt, Juan Acevedo, a El País.
No obstante, la gremial que nuclea a todo el sistema de transporte resolvió aguardar a contar con mayor información antes de adoptar una medida. Así lo confirmaron fuentes de Unott anoche a El País, y agregaron que la directiva se reúne hoy al mediodía para evaluar la situación.
Entre tanto, la Comisaría 12da. que tiene a cargo las actuaciones manejaba anoche pistas firmes para identificar al autor de los disparos contra Amaro Ferreira. Fuentes policiales indicaron que estaba totalmente claro que no se trató de una rapiña, sino de un incidente "por cuestiones de vecindad", ya que el trabajador vivía en ese sitio.