El huracán es la nueva pesadilla de Haití

Emergencia. Refugiados tras sismo son desplazados por lluvias; temen epidemia de cólera

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PUERTO PRÍNCIPE | AFP Y AP

El huracán Tomás, que azota el noroeste de Haití, provocó la muerte de tres personas, causó peligrosos deslaves y dejó varias ciudades inundadas, lo que podría agravar la epidemia de cólera en el país devastado por el terremoto de enero.

El huracán Tomás inundó los restos de un poblado haitiano que fue destruido por el terremoto de enero y obligó a familias que ya habían perdido sus casas a huir de un nuevo desastre. Un hombre con la cara crispada por el esfuerzo atraviesa la calle entre un torrente de lodo con su hija en los brazos y a su lado un auto es empujado por cuatro personas: las primera imágenes de la ciudad de Leogane, en el oeste de Haití, ilustran los destrozos causados por el huracán Tomás en un país que todavía no se recupera del sismo del 12 de enero.

"Dos personas murieron en la ciudad de Leogane, que además está totalmente inundada", informó un funcionario de Protección Civil. Destruido en más del 80% por el terremoto del 12 de enero que causó 250.000 muertes, Leogane es un pueblo costero que se encuentra unos 30 km al sudoeste de Puerto Príncipe.

"Nos salimos por la inundación y sólo esperamos que pase la tormenta. No hay nada que podamos hacer", contó Johnny Joseph, de 20 años. Un campamento de refugiados se convirtió en una isla debido a que comenzaron a inundarse sus alrededores.

El ministro del Interior Paul-Antoine Bien-Aimé había anunciado anteayer que una persona había muerto en el sudoeste de Haití al atravesar un río crecido con su vehículo, atribuyendo este deceso a la llegada de Tomás.

Se decretó alerta roja en la totalidad del territorio y se tomaron medidas para albergar temporalmente a 100.000 personas que aún viven en campamentos tras el terremoto.

Ayer en Puerto Príncipe ya había un campamento inundado y en Pétion-ville, en el norte de la ciudad, los habitantes cortaban ramas de árboles que podrían resultar peligrosas.

Una preocupación mayor es la epidemia de cólera que ya dejó 450 muertos y mandó al hospital a otras 6.700 personas.

Tanto la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) esperan un aumento de las infecciones de cólera, ya que las precipitaciones aumentarán el volumen de agua contaminada.

La lluvia convirtió las calles de Puerto Príncipe en canales de agua y arrastró escombros por toda la ciudad. Al norte, en Gonaives, una ciudad costera dos veces anegada por recientes tormentas tropicales, la policía evacuó a más de 200 reos de una prisión y los llevó a otra.

Los vientos máximos del huracán aumentaron en las últimas horas de los 130 a los 140 km/h, y "podría aún tener un fortalecimiento adicional" seguido de un debilitamiento en el día de hoy, informó el Centro Nacional de Huracanes norteamericano (NHC).

La marea se elevará casi un metro por encima de lo normal y en las costas irá acompañada de grandes y destructivas olas, dijo el NHC.

"El hecho de que Haití tenga una fuerte deforestación podría agravar aun más la situación ya que no hay árboles para frenar el lodo", explicó por su parte la vocera de la OCHA, Elisabeth Byrs. "Las agencias de la ONU están en pie de guerra porque temen que al menos medio millón de personas resulten afectadas", en particular los damnificados por el sismo que viven en campamentos de refugiados, agregó.

La ayuda de emergencia enviada por Estados Unidos para asistir a unas 125.000 personas ya está en Haití, según indicó un funcionario diplomático estadounidense. Se trata de kits de higiene, agua potable, utensilios de cocina y mantas, precisó Mark Ward, encargado del departamento de Estado de coordinar la ayuda de urgencia en el extranjero.

El NHC indicó desde Miami que el ojo del huracán se desplazará las próximas horas por el corredor marítimo entre Cuba y Haití.

"Tomás es un huracán categoría uno en la escala Saffir-Simpson", que mide la intensidad de los vientos con un máximo de cinco. Anoche el centro de Tomás estaba 230 km al noroeste de Puerto Príncipe y 120 km al sur-sureste de Guantánamo, Cuba, informó el NHC.

OTROS PAÍSES. Tomás causó la muerte de 14 personas la semana pasada en Santa Lucía.

En Cuba, distante de 100 km de Haití, el clima perturbaba también a las provincias de Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba.

Además del territorio haitiano, alertas de huracán rigen para el sureste de Bahamas, Turcos y Caicos, lo que implica que vientos y condiciones huracanadas deben esperarse en la zona dentro de las próximas horas, por lo que deben completarse los preparativos para proteger la vida y propiedades.

Para asistir a estos países ya afectados, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, activó el Fondo Interamericano de Emergencia. "Los desastres naturales se han convertido en una amenaza recurrente a la vida y la propiedad de nuestra región", comentó el secretario general adjunto del organismo, Albert R. Ramdin.

Vecinos en alerta

En República Dominicana, país vecino de Haití, se inundaron al menos 1.700 viviendas y unas 8.400 personas tuvieron que se evacuadas, dijo el director del Centro de Operaciones de Emergencias, Juan Manuel Méndez. De las 32 provincias del país, 29 elevaron el aviso de alerta, y en gran parte de la costa se registraron oleajes de hasta 3,66 metros.

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