Denuncian "mafias" y drogas en INAU

Colonia Berro. Gremialista acusó a directora de hogar de robar víveres de un economato

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EDUARDO BARRENECHE

La presidenta de la Mesa Sindical de la Colonia Berro, Claudia Montenegro, denunció la existencia de "mafias" de trabajadores, "consumo de drogas" y robos en el INAU, y acusó a funcionarios de los hogares Puertas y Desafío de "golpear a internos".

"En (hogares de) Montevideo les pegan a los menores. Gente del Puertas curte a palos a los niños. Si en el Desafío se arma lío, los curten a palos. Es toda una mafia. Puedo dar los nombres de esas mafias. Y este señor (el presidente del INAU, Javier Salsamendi) lo sabe. Sin embargo, va al boliche a tomar cerveza con ellos", indicó Montenegro.

En una entrevista concedida a El País el domingo 31, Salsamendi señaló que "estamos tratando literalmente de perseguirlos" a funcionarios que ingresan drogas en los hogares o cometen irregularidades en el manejo de situaciones con adolescentes. "Puede haber casos de corrupción y verdaderos traidores a sus compañeros y al sistema, sin duda", dijo.

Molesta por las afirmaciones del jerarca del INAU, Montenegro dijo que Salsamendi "debería comenzar a buscar" a esos `traidores` e ironizó sobre que el titular del organismo "pisó una sola vez la Colonia Berro" desde que asumió en su cargo el 7 de julio de este año.

La sindicalista expresó que Salsamendi no debe perseguir a funcionarios desleales sino investigar presuntos hechos irregulares denunciados por el gremio de la Colonia Berro.

"Nos sorprende extrañamente que no son investigadas personas en cargos de confianza, que se han vaciado más de un economato", indicó en referencia al almacén de víveres o medicamentos de un hogar.

Según Montenegro, el sindicato ha pedido investigaciones administrativas en el hogar La Casona hace ya dos meses. Sin embargo, advirtió, los internos denuncian a un educador por eventuales malos tratos y esas denuncias son instrumentadas en 24 horas por las autoridades del Instituto.

CONSUMO. Con respecto a las versiones surgidas entre trabajadores de la Colonia Berro sobre ingreso de drogas en los hogares, Salsamendi había dicho en la entrevista: "Le vamos arrancar la cabeza a los funcionarios que hagan eso. Hemos perfeccionado los sistemas de requisa" y mejorado los controles, añadió.

La visión de Montenegro es otra. Señaló que las drogas ingresan en los hogares porque las revisiones no son estrictas.

"El gerente de Semeji, Jorge Jouroff, elaboró un instructivo de las requisas a los visitantes. Una parte del mismo señala que no se podrá revisar al visitante al desnudo sin una orden judicial", dijo en alusión a que ello facilita el ingreso de estupefacientes.

El Semeji es una repartición del INAU que gestiona los hogares con privación de libertad de Montevideo y la Colonia Berro.

Montenegro dijo que, hace dos meses, policías de la Brigada Antinarcóticos llegaron a la Colonia Berro a efectuar un control de rutina con perros. "En el baño químico de las visitas se tiró tanta droga como para drogar tres Colonias Berro", dijo la gremialista.

Indicó que, tiempo atrás, el sindicato solicitó a Jouroff que los funcionarios puedan desnudar a familiares de los internos a fin de impedir el ingreso de marihuana y pasta base.

En los hogares, advirtió Montenegro, "ingresa drogas como quien ingresa caramelos. El domingo 31, tuve que fumar marihuana de costado todo el turno porque entró droga en el hogar La Casona. Los adolescentes estaban tan drogados que no podían pararse".

Indicó que, tras constatar ese hecho, los funcionarios del hogar realizaron varias requisas y no encontraron nada dentro del centro porque los internos habían escondido los cigarros de marihuana entre los árboles que rodean el hogar abierto. "La droga ingresó en la mañana de ese domingo durante la visita" de los familiares de los internos, dijo la gremialista.

Agregó que en el parte diario del hogar "quedó registrado que había olor a sustancias y que se revisó a un joven y no se le encontró nada".

Montenegro dijo que comenzó su turno de trabajo a las 19 horas del domingo 31. En ese momento, dijo, "los chiquilines estaban desacatados, atrevidos o muertos de hambre porque les había venido el bajón. Estaban descontrolados; 18 jóvenes drogados".

Reiteró que en el parte diario quedó establecido que los adolescentes internados en La Casona "tenían toda la apariencia de haber consumido" drogas.

"Tuvimos que decirle al enfermero que no suministrara la medicación a varios jóvenes, porque podían sufrir un efecto contraproducente y alguno podía terminar muerto. Todo eso está documentado en el parte diario", dijo.

Autoridades del INAU consultadas por El País prefirieron no hacer declaraciones sobre este asunto.

REINCIDENCIA. Otro tema que enfrenta a Montenegro con Salsamendi es la tasa de reincidencia existente dentro de los hogares con privación de libertad del INAU.

Salsamendi abogó por una mejora del funcionamiento del sistema de privación de libertad de menores y la aplicación de medidas alternativas a la internación en lugar de bajar a 16 años la edad de imputabilidad de los infractores, como sostiene la oposición. "Las medidas alternativas se podrían aplicar en bastantes más casos. En el INAU, tenemos un índice de reincidencia de 2%", dijo.

Montenegro dijo que esa tasa corresponde a los primarios, los que son una ínfima minoría de internos. "La tasa de reincidencia en el INAU es de 95%. Estamos hablando de jóvenes que tienen unas 25 rapiñas. Hay adolescentes que entran por cinco asaltos. Luego se fugan e ingresan por otro más y así sucesivamente", dijo.

Consultada sobre las sospechas que recaen sobre los funcionarios por las centenares de fugas que ocurren por año de la Colonia Berro, Montenegro respondió que los funcionarios no sueltan a los internos. "Ellos se fugan. Somos educadores. No podemos correrlos y agarrarlos. Si yo corro y agarro a un chiquilín dentro del monte, este me denuncia. Ese es un trabajo para la Policía", explicó.

Hogares repletos

"Actualmente hay unos 500 gurises en la Berro", aseguró la presidenta de la Mesa Sindical, Claudia Montenegro, para quien el hacinamiento en este establecimiento del INAU "es elevado".

Para las autoridades del organismo, la Colonia Berro "es un porquería", dice Montenegro, porque los internos se fugan o amotinan. En las últimas semanas, las autoridades recurrieron contenedores -similares a los usados por obreros de Botnia- para alojar a menores.

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